{"id":1372,"date":"2014-10-23T10:20:18","date_gmt":"2014-10-23T09:20:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=1372"},"modified":"2014-10-23T10:20:18","modified_gmt":"2014-10-23T09:20:18","slug":"italianos-geniales-4-ennio-flaiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2014\/10\/23\/italianos-geniales-4-ennio-flaiano\/","title":{"rendered":"Italianos geniales (4): Ennio Flaiano"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/10\/th.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1373\" title=\"th\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/10\/th.jpg\" alt=\"\" width=\"195\" height=\"271\" \/><\/a>Ennio Flaiano vivi\u00f3 su vida perplejo, sin saber bien de qu\u00e9 iba esto, pero dejando caer frases que muestran que quiz\u00e1 lo sab\u00eda mejor que nadie. Este escritor at\u00edpico no tiene grandes obras maestras, concepto que le daba pereza, y las que tiene es como si no fueran suyas, son guiones en la sombra de grandes pel\u00edculas. Las esenciales de Fellini, de \u2018Los in\u00fatiles\u2019 y \u2018La strada\u2019 a \u2018La dolce vita\u2019 y \u2018Ocho y medio\u2019, y otras con Antonioni, Risi o Monicelli. El alma de esas historias de Fellini y de Roma es tan suya como de Flaiano, que era ese periodista desencantado que recorre los caf\u00e9s de Via Veneto. Aunque era bajito y con bigote, no era Mastroianni.<\/p>\n<p>A Flaiano la realidad le superaba, la sensaci\u00f3n de la inutilidad de todo, y apenas aspiraba a pillar alguna esencia con frases certeras que, esas s\u00ed, son peque\u00f1as obras maestras. En Italia es el genio del aforismo. Sus reflexiones sobre los italianos son verdades nacionales asumidas y muchas son de uso com\u00fan: \u201cLa situaci\u00f3n es grave pero no seria\u201d o \u201cLos italianos siempre acuden en auxilio del vencedor\u201d, o &#8220;En Italia nunca habr\u00e1 una revoluci\u00f3n porque nos conocemos todos&#8221;. Mi favorita: &#8220;El italiano, en su calidad de personaje c\u00f3mico, es un intento de la naturaleza de desmitificarse a s\u00ed misma. Coged el Polo Norte, es bastante serio. Un italiano en el Polo Norte a\u00f1ade de inmediato algo c\u00f3mico de lo que antes no nos hab\u00edamos percatado&#8221;. Flaiano lleg\u00f3 a estas conclusiones tras una biograf\u00eda siempre inconclusa de vagabundeo, m\u00faltiples oficios y proyectos inacabados. Nacido en 1910, a los siete a\u00f1os ya sab\u00eda escribir un telegrama. S\u00e9ptimo hijo de un comerciante, vivi\u00f3 de ciudad en ciudad, de colegio en colegio, hasta llegar a Roma, con doce a\u00f1os, el d\u00eda de la marcha fascista en el tren de las camisas negras. Ya aquello le pareci\u00f3 poco serio. No acab\u00f3 la universidad y en 1933 le mandaron a la guerra de Etiop\u00eda. Luego sigui\u00f3 de redacci\u00f3n en redacci\u00f3n, porque comprendi\u00f3 que el periodismo pod\u00eda ser un buen lugar donde camuflar sus carencias.<\/p>\n<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/10\/ennio_flaiano.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1374\" title=\"ennio_flaiano\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/10\/ennio_flaiano.jpg\" alt=\"\" width=\"548\" height=\"345\" \/><\/a><\/p>\n<p>Fue cr\u00edtico teatral, cinematogr\u00e1fico y literario, con varios seud\u00f3nimos, en distintas revistas, en muchos peri\u00f3dicos. Empez\u00f3 de guionista por el dinero en 1943 y escribi\u00f3 un pedazo de la historia del cine italiano. A\u00fan as\u00ed en 1947 sac\u00f3 tiempo para un libro sobre sus recuerdos de la guerra, \u2018Tempo di uccidere\u2019 (Tiempo de matar) y gan\u00f3 el Strega, el premio m\u00e1s prestigioso de Italia. \u201cFue acogido tibiamente. Un cr\u00edtico dijo que me esperaba en el segundo libro. Todav\u00eda est\u00e1 esperando\u201d, record\u00f3 luego. No escribi\u00f3 m\u00e1s. Es decir, no escribi\u00f3 m\u00e1s novelas, pero s\u00ed muchos cuentos, relatos, art\u00edculos, apuntes, diarios. Una continua dispersi\u00f3n. Tiene esta reflexi\u00f3n sobre la \u00e9tica del trabajo: \u201cDecidi\u00f3 cambiar de vida, aprovechar la ma\u00f1ana. Se levant\u00f3 a las seis, se duch\u00f3, se afeit\u00f3, se visti\u00f3, disfrut\u00f3 el desayuno, fum\u00f3 un par de cigarrillos, se sent\u00f3 en la mesa de trabajo y se despert\u00f3 al mediod\u00eda\u201d. En el fondo era un poeta de inc\u00f3gnito, encubierto, sin saberlo. \u201cA los veinte a\u00f1os se intenta la poes\u00eda, a los cincuenta se piensa que hab\u00eda que haber insistido\u201d, dec\u00eda. Tambi\u00e9n le fue mal en el teatro. Un amigo suyo lo resumi\u00f3 con una frase que pod\u00eda haber sido suya: &#8220;El fracaso se le ha subido a la cabeza&#8221;. Y a\u00fan as\u00ed es de los autores m\u00e1s influyentes y admirados en Italia. En Espa\u00f1a apenas hay nada publicado. Ahora la estupenda editorial Errata Naturae ha editado \u2018Dos noches\u2019.<\/p>\n<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/10\/ennio_flaiano-loren.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1375\" title=\"ennio_flaiano loren\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/10\/ennio_flaiano-loren.jpg\" alt=\"\" width=\"218\" height=\"192\" \/><\/a>Viaj\u00f3 mucho por el mundo y eso que no le gustaba viajar, porque cre\u00eda que la melancol\u00eda te persigue all\u00e1 donde vayas, pero se dejaba llevar. Pas\u00f3 por Londres, Par\u00eds, Bangkok, Bombay, temporadas en Nueva York. Pas\u00f3 por Espa\u00f1a y se entendi\u00f3 con dos almas gemelas suyas, Luis Berlanga y Rafael Azcona. Firm\u00f3 \u2018Calabuch\u2019 (1955) y \u2018El verdugo\u2019 (1963). Con todo, ten\u00eda una visi\u00f3n de la vida ligera, no grave. Ir\u00f3nica, individualista, anticonformista y apol\u00edtica (\u201cNo soy comunista porque no me lo puedo permitir\u201d). Fue un feroz analista del \u2018boom\u2019 econ\u00f3mico italiano y desarroll\u00f3 un total escepticismo hacia el g\u00e9nero humano, mezclado con una sutil piedad: \u201cEn cada minor\u00eda inteligente hay una mayor\u00eda de imb\u00e9ciles\u201d; \u201cLos d\u00edas inolvidables de la vida de un hombre son cinco o seis en total, los dem\u00e1s hacen volumen\u201d; &#8220;Si los pueblos se conocieran mejor se odiar\u00edan m\u00e1s&#8221;;\u00a0 \u201cCuando la vanidad se aplaca, el hombre est\u00e1 listo para morir y empieza a pensar en ello\u201d; \u201cLa homosexualidad para la clase pobre no es un vicio sino un modo de acceder a las clases superiores\u201d; &#8220;El hombre muy rico tiene que hablar siempre de poes\u00eda o de m\u00fasica intentando crear incomodidad en quienes querr\u00edan admirarlo s\u00f3lo por su riqueza&#8221;; \u201cCuando el hombre ya no tiene fr\u00edo, hambre y miedo est\u00e1 descontento\u201d. Esta frase ahora se cita mucho: \u201cDentro de 30 a\u00f1os Italia no ser\u00e1 como la habr\u00e1n hecho los gobiernos, sino como la habr\u00e1 hecho la televisi\u00f3n\u201d. Era 1970. Quiz\u00e1 la mejor sea: \u201c\u00c1nimo, lo mejor ha pasado\u201d.<\/p>\n<p>Ten\u00eda un refinamiento extremo para mirar el alma humana -\u201cEn amor los escritos vuelan y las palabras permanecen\u201d- y ve\u00eda el amor con sorna: \u201cLos grandes amores se anuncian en modo preciso, apenas la ves te preguntas: \u00bfqui\u00e9n es esta gilipollas?\u201d. O tambien: &#8220;Hoy he dejado mi familia porque estaba cansado de sentirme solo&#8221;. Laico, racionalista, se cas\u00f3 con una profesora de matem\u00e1ticas, Rosetta, un matrimonio feliz dentro de la media que dur\u00f3 toda la vida. Pero su propia figura est\u00e1 incompleta, p\u00fablicamente, sin un secreto \u00edntimo. Su hija Lele naci\u00f3 con una lesi\u00f3n cerebral que la dej\u00f3 inm\u00f3vil y sin habla. Se ocup\u00f3 siempre de ella. Tras su muerte, en 1972, se encontraron unas notas suyas, an\u00f3malas en su estilo, ni c\u00ednicas ni desencantadas sobre la relaci\u00f3n con su hija. La describ\u00eda as\u00ed: \u201cUn amor pur\u00edsimo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/10\/8-y-medio.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1376\" title=\"8 y medio\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/10\/8-y-medio.jpg\" alt=\"\" width=\"334\" height=\"151\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ennio Flaiano vivi\u00f3 su vida perplejo, sin saber bien de qu\u00e9 iba esto, pero dejando caer frases que muestran que quiz\u00e1 lo sab\u00eda mejor que nadie. 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