{"id":1319,"date":"2014-09-22T10:38:16","date_gmt":"2014-09-22T09:38:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=1319"},"modified":"2014-09-22T10:38:16","modified_gmt":"2014-09-22T09:38:16","slug":"italianos-geniales-2-walter-bonatti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2014\/09\/22\/italianos-geniales-2-walter-bonatti\/","title":{"rendered":"Italianos geniales (2): Walter Bonatti"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/09\/Walter-Bonatti.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1321\" title=\"Walter-Bonatti\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/09\/Walter-Bonatti.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"435\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cualquier aspecto de la realidad en el que entre en escena un italiano es susceptible de convertirse, como m\u00ednimo, en algo original, cuando no en un desmadre. Hay una variante alpina que ha dado grandes momentos. Una expedici\u00f3n francesa o rusa a una monta\u00f1a sube, baja y se acab\u00f3. S\u00ed, hay peripecias y peligros, pero nada comparado a veces a cuando hay italianos por ah\u00ed. Un ejemplo m\u00edtico es la primera ascensi\u00f3n al K2, la segunda monta\u00f1a m\u00e1s alta del mundo y una de las m\u00e1s duras, en 1954. Otros pa\u00edses ya ten\u00edan su cumbre legendaria e Italia no pod\u00eda ser menos. Se organiz\u00f3 una expedici\u00f3n fara\u00f3nica, que al final fue famosa por Walter Bonatti.<\/p>\n<p>Este chaval de 24 a\u00f1os se consagr\u00f3 con una heroicidad colosal: baj\u00f3 del campo ocho al siete a buscar las bombonas de aire y volvi\u00f3 a subir para d\u00e1rselas a dos compa\u00f1eros en el campo nueve. Ya era de noche y en medio de una ventisca no pod\u00eda llegar hasta donde estaban ellos, pero les pas\u00f3 el ox\u00edgeno y le dijeron que se bajara. Como era imposible, Bonatti y su gu\u00eda hunza, Mahdi, se chuparon a 8.000 metros de altura y 50 grados bajo cero, sin tienda ni saco, una de las peores noches que probablemente haya vivido un ser humano en este planeta, junto al capit\u00e1n Scott en la Ant\u00e1rtida, los soldados napole\u00f3nicos del frente ruso y algunos otros pobres desgraciados. Pero sobrevivieron. Gracias a su gesta, sus dos compa\u00f1eros, Compagnoni y Lacedelli, hicieron cima ese d\u00eda y pasaron a la historia. Pero ni se lo agradecieron y mintieron sobre lo ocurrido. El mal rollo que qued\u00f3 entre ellos fue tremendo y surgi\u00f3 una pol\u00e9mica, con misterio incluido sobre la verdad, que dur\u00f3 lo que duran estas cosas en Italia, 53 a\u00f1os. Dijeron que no le abandonaron a su suerte, sino que no se hab\u00edan entendido, y que de todas formas no usaron el ox\u00edgeno de Bonatti. Pero luego aparecieron unas fotos in\u00e9ditas de la cima y se ve\u00edan las bombonas en una esquinita. En fin, el pobre Bonatti se pas\u00f3 la vida pidiendo justicia y que se restableciera la verdad, en medio de un cierto ostracismo oficial. Hasta que le dieron la raz\u00f3n, solemnemente, en 2008. Pero aquello s\u00f3lo fue el principio de su leyenda y de los otros no se acuerda a nadie.<\/p>\n<p>Bonatti, tal vez por ese trauma del trabajo en grupo, sigui\u00f3 subiendo paredes en solitario y firm\u00f3 grandes hitos del alpinismo. Una, sobre todo, le convirti\u00f3 en un mito viviente en 1955, la escalada del Dru, en los Alpes, uno de esos picos perfectos que parecen dibujados. Fue en un pilar que ahora lleva su nombre. Estuvo seis d\u00edas colgado en la roca y qued\u00f3 atrapado en un punto en el que no pod\u00eda subir ni bajar. Tras una hora de desesperaci\u00f3n hizo un manojo de cuerdas, una peque\u00f1a telara\u00f1a, en el extremo de un cabo y lo lanz\u00f3 hacia arriba, a unas rocas situadas a una docena de metros. Tras muchos intentos logr\u00f3 engancharla. No sab\u00eda si aguantar\u00eda, pero se la jug\u00f3 y se lanz\u00f3 al vac\u00edo. Cont\u00f3 que vio toda su vida en esos segundos. La cuerda resisti\u00f3, trep\u00f3 por ella y al final lleg\u00f3 a la cima.<\/p>\n<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/09\/monza-pazzi-per-walter-bonattiil-cai-e-costretto-a-dare-le-repliche_2a290258-5770-11e3-8013-0dbf79e41c31_display.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1322\" title=\"monza-pazzi-per-walter-bonattiil-cai-e-costretto-a-dare-le-repliche_2a290258-5770-11e3-8013-0dbf79e41c31_display\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/09\/monza-pazzi-per-walter-bonattiil-cai-e-costretto-a-dare-le-repliche_2a290258-5770-11e3-8013-0dbf79e41c31_display.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/a>En los diez a\u00f1os siguientes hizo todo lo humano posible, o imposible hasta entonces, en los Alpes y dej\u00f3 la escalada en 1965, con 35 a\u00f1os. Lo \u00faltimo que hizo fue la cara norte del Cervino, por primera vez en invierno y en solitario, y ah\u00ed dej\u00f3 el list\u00f3n, alt\u00edsimo. Pens\u00f3 que tambi\u00e9n quer\u00eda salir de ese l\u00edmite, probar otras cosas, ampliar horizontes, en horizontal. Se dedic\u00f3 a viajar a todos los rincones del mundo y se reinvent\u00f3 como fot\u00f3grafo y reportero de aventura para la revista \u2018Epoca\u2019. Se revel\u00f3 como un humanista \u00edntegro y de \u00e9tica exigente, un narrador de la soledad y el miedo, sin el m\u00e1s m\u00ednimo rastro de ego y fanfarroner\u00eda, que a veces es dif\u00edcil en estos personajes. Bonatti era un se\u00f1or, un h\u00e9roe de otra \u00e9poca. Se curti\u00f3 como ni\u00f1o de la guerra, arregl\u00e1ndoselas solo porque su madre trabajaba fuera y luego de obrero del metal en Mil\u00e1n, escapando el domingo a la monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil coger un mapamundi, tocar un punto y que no haya estado all\u00ed Bonatti, explorando cientos de kil\u00f3metros de naturaleza salvaje, conviviendo con bichos o conociendo tribus perdidas. Del Amazonas y la Ant\u00e1rtida a las selvas africanas o la Polinesia. Sin embargo una de sus m\u00e1s felices aventuras ocurri\u00f3 en Roma. En 1980 ley\u00f3 una entrevista a la actriz Rossana Podest\u00e0, sex symbol de los sesenta, en la que le preguntaban con qui\u00e9n huir\u00eda a una isla de desierta. Con Walter Bonatti, contest\u00f3. As\u00ed que le escribi\u00f3 una carta y quedaron en la iglesia del Ara Coeli, en Roma. Ella esper\u00f3 dos horas y cuando se larg\u00f3 se lo encontr\u00f3 a la vuelta de la esquina, en el monumento del Vittoriano, porque se hab\u00eda confundido de lugar. Podest\u00e0 le grit\u00f3 cabread\u00edsima: \u201c\u00bfPero qu\u00e9 clase de explorador eres t\u00fa que no sabes encontrar una persona en Roma?\u201d. Desde entonces no se separaron. Mejor dicho, les separaron en su lecho de muerte, en 2011 con 81a\u00f1os, en un hospital. Fueron v\u00edctimas de uno de esos episodios de memez confesional profunda que pueden suceder en Italia, donde a\u00fan hay ginec\u00f3logos que objetan contra la epidural porque la mujer debe parir con dolor: a ella la echaron de la habitaci\u00f3n porque no estaban casados. Bonatti super\u00f3 todos los obst\u00e1culos y siempre volvi\u00f3 vivo, pero no pudo con la burocracia y la estupidez humana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/09\/Bonatti.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1323\" title=\"Bonatti-460x230\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/09\/Bonatti.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"230\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cualquier aspecto de la realidad en el que entre en escena un italiano es susceptible de convertirse, como m\u00ednimo, en algo original, cuando no en un desmadre. Hay una variante alpina que ha dado grandes momentos. Una expedici\u00f3n francesa o rusa a una monta\u00f1a sube, baja y se acab\u00f3. 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