{"id":1268,"date":"2014-07-08T09:26:06","date_gmt":"2014-07-08T08:26:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=1268"},"modified":"2014-07-08T09:26:06","modified_gmt":"2014-07-08T08:26:06","slug":"libertarias-italianas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2014\/07\/08\/libertarias-italianas\/","title":{"rendered":"Libertarias italianas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/tina.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1269\" title=\"tina\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/tina.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"549\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dentro de la Guerra Civil espa\u00f1ola hubo otra guerra civil a peque\u00f1a escala, la italiana, porque hab\u00eda italianos en ambos bandos. Ha quedado la percepci\u00f3n mayoritaria de la Italia fascista que ayud\u00f3 a Franco, y es normal, porque envi\u00f3 80.000 soldados, pero los italianos antifascistas que acudieron de forma voluntaria constituyeron una fuerza nada desde\u00f1able, unos 5.000 hombres, con cuatro comandantes de divisi\u00f3n. Pero no s\u00f3lo fueron hombres. Tambi\u00e9n hubo mujeres, otra peque\u00f1a parte de esa historia totalmente olvidada que ahora sale a la luz gracias a un libro publicado en Italia por la Asociaci\u00f3n de Combatientes Antifascistas (AICVAS). Los autores, Augusto Cantaluppi y Marco Puppini, han revuelto los archivos hasta reconstruir las vidas de 63 mujeres, aunque se desconoce el n\u00famero total y esperan que este volumen, titulado \u201cNon avendo mai preso un fucile tra le mani\u201d (Sin haber cogido nunca un fusil con las manos), abra el camino a nuevos estudios. Cada una de esas biograf\u00edas es una novela.<\/p>\n<p>La historiograf\u00eda ya ha explorado el papel de espa\u00f1olas, inglesas y alemanas en la contienda, pero todav\u00eda quedaban las italianas, las m\u00e1s numerosas despu\u00e9s de las brit\u00e1nicas, que acudieron como enfermeras, pero mucho menos organizadas y con menos rastro documental. Las italianas eran en su mayor\u00eda anarquistas, que fueron por libre, seguidas de comunistas, a menudo desplazadas por orden del partido, y republicanas. Son vidas atribuladas, vapuleadas por la historia, que van de aqu\u00ed para all\u00e1. Mujeres perseguidas por el fascismo en Italia, que en los a\u00f1os treinta hu\u00edan a Francia o B\u00e9lgica, donde a menudo eran clandestinas, y que al volver eran encarceladas. Luego todas pasaron por el exilio, los campos de concentraci\u00f3n en Francia, la Segunda Guerra Mundial, los campos alemanes y a veces el regreso a Italia y la prisi\u00f3n. \u201cFue una larga batalla de resistencia, de 1936 a 1945, una fuerte experiencia pol\u00edtica que marc\u00f3 sus vidas\u201d, resume Italo Poma, presidente de AICVAS. Un caso significativo: Maria Filippini, que tras la muerte de su marido en el Ebro en 1938, sigui\u00f3 combatiendo y termin\u00f3 de partisana en 1941 en B\u00e9lgica hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, junto a sus tres hijos.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nEstas mujeres a veces segu\u00edan a sus parejas o hermanos compartiendo sus ideales, pero en sus biograf\u00edas exhiben una autonom\u00eda e emancipaci\u00f3n adelantada a su \u00e9poca. Muchas ten\u00edan el pelo corto, un esc\u00e1ndalo para la \u00e9poca. Fueron m\u00e1s all\u00e1 del estereotipo del rol femenino en la guerra, de enfermera o cocinera, ten\u00edan conciencia pol\u00edtica. \u201cNo son mujeres que encarnan un ideal heroico, sino que rechazan con valent\u00eda el fascismo y el nazismo y traducen los ideales pol\u00edticos, y a veces las motivaciones personales, en acci\u00f3n. Son defensoras de un ideal que siguen hasta el final como un deber\u201d, argumenta Laura Branciforte, de la Universidad Carlos III en la introducci\u00f3n al volumen.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nAdem\u00e1s la rep\u00fablica espa\u00f1ola era entonces una referencia porque hab\u00eda prestado mucha atenci\u00f3n a las mujeres, les permiti\u00f3 votar y aprob\u00f3 el divorcio, estaban tuteladas legalmente, cosas que en la Italia fascista s\u00f3lo pod\u00edan so\u00f1ar. La pedagoga Maria Montessori, por ejemplo, dej\u00f3 su pa\u00eds para instalarse en Barcelona hasta que estall\u00f3 la guerra. Algunas de estas mujeres viv\u00edan ya en Espa\u00f1a, porque emigraron, o por lazos familiares, o por trabajo, y se quedaron. Maria Olandese, por ejempo, era cantante de \u00f3pera y se apunt\u00f3 a la Cruz Roja en Barcelona. Mientras su marido y su hija, Ada Grossi, que es la \u00faltima a\u00fan con vida de todo el grupo, trabajaron de locutores en la radio republicana en varias lenguas. Hay casos peculiares, como el de Maria Franchini, que viaja a Espa\u00f1a para asistir al funeral del marido, ca\u00eddo en el frente de Arag\u00f3n, y decide quedarse para proseguir su lucha.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nUna de estas mujeres, Maria Bibbi, escribe en una carta reproducida en el libro con fecha del 28 de octubre de 1936: \u201cEstoy bien y soy feliz por vivir la vida de estos hombres valerosos y es in\u00fatil que te diga que espero ser cada vez m\u00e1s \u00fatil. Nos estamos preparando para un ataque formidable y espero poderte escribir pronto desde Teruel\u201d. Bibbi, anarquista toscana de Carrara, ya hab\u00eda pasado un par de a\u00f1os en prisi\u00f3n bajo el r\u00e9gimen fascista, tuvo que emigrar a Francia y luego sigui\u00f3 a su hermano a combatir a Espa\u00f1a. Tras la guerra logr\u00f3 seguir en el pa\u00eds con nombre falso hasta que en 1945 pudo volver a Italia tras la guerra. Muri\u00f3 en 1993.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nLas italianas lucharon unos meses en las trincheras hasta el decreto de militarizaci\u00f3n de Largo Caballero que en octubre de 1936 prohibi\u00f3 la presencia mujeres en el frente. A partir de entonces trabajaron en la retaguardia en hospitales, guarder\u00edas de hu\u00e9rfanos, tareas de propaganda, traducci\u00f3n, industria de guerra, y en evacuaciones. De ah\u00ed el t\u00edtulo del libro. Maria Urbani lleg\u00f3 a realizar labores de espionaje y correo con Francia. Muchas de ellas corrieron numerosos riesgos, pero s\u00f3lo las peripecias de algunas de estas mujeres eran conocidas. Figuras m\u00e1s famosas como Tina Modotti y otras con peso pol\u00edtico, como Teresa Noce, mujer del dirigente Luigi Longo, o Rita Montagnara, la esposa del l\u00edder comunista Palmiro Togliatti, que en todo caso tienen importancia propia m\u00e1s all\u00e1 de su pareja.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nTina Modotti, a quien Pablo Neruda escribi\u00f3 un poema, es el personaje m\u00e1s documentado, por su vida aventurosa. Emigrada a Estados Unidos, luego a M\u00e9xico, activa en el mundo pol\u00edtico y art\u00edstico, retratada por Rivera, fot\u00f3grafa, tuvo un papel decisivo en el Socorro Rojo Internacional. Organiz\u00f3 el primer hospital republicano en Madrid, en Cuatro Caminos, se movi\u00f3 en el frente en la unidad de transfusiones y particip\u00f3 en la evacuaci\u00f3n de M\u00e1laga y Almer\u00eda. Fue la novia de Vittori Vidali, comandante del Quinto Regimiento, el mando italiano m\u00e1s destacado.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nLa mayor\u00eda de estas italianas eran de la clase trabajadora, pero hay excepciones. El m\u00e1s llamativo es el de la condesa de Huntingdon, Cristina Casati Stampa Del Soncino, casada con un noble ingl\u00e9s y ambos con simpat\u00edas comunistas. Aparece incluso en los interrogatorios a sus compatriotas del otro bando capturados en la batalla de Guadalajara. Casi todas estas mujeres sobrevivieron a la guerra, pero al menos tres de las retratadas en el libro cayeron en campo batalla, como Gina Benzo, de la columna Durruti, de la que apenas se sabe su n\u00famero, el 13361. Otras fueron heridas. Emilia Belviso, &#8216;Berretina&#8217;, enviada con otras seis mujeres por el partido comunista a Radio Barcelona, fue herida en el terrible bombardeo de marzo de 1938 en la capital catalana. Aquella operaci\u00f3n fue obra de la aviaci\u00f3n italiana, pero a veces en la historia se pueden ver extra\u00f1os mecanismos de compensaci\u00f3n. Para Mussolini la ayuda a Franco constituy\u00f3 un enorme desembolso econ\u00f3mico y aunque en las d\u00e9cadas siguientes Italia se lo hizo pagar lo cierto es que mengu\u00f3 su ej\u00e9rcito. \u201cMe gusta pensar que aunque los antifascistas perdieron en Espa\u00f1a, pusieron las bases y las condiciones para la derrota fascista en la Segunda Guerra Mundial, porque Italia entr\u00f3 muy debilitada en el conflicto\u201d, comenta Italo Poma, cuyo padre fue uno de esos combatientes italianos en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/tina1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-1281\" title=\"tina\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/tina1.jpg\" alt=\"\" width=\"273\" height=\"300\" \/><\/a>Tina Modotti (1896-1942)<\/strong><br \/>\nFot\u00f3grafa e intelectual, amiga de artistas en Estados Unidos y M\u00e9xico, le dedic\u00f3 un poema Pablo Neruda. Organiz\u00f3 el Socorro Rojo Internacional y el primer hospital republicano en Madrid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/Bronzo-Emma-1C1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1280\" title=\"Bronzo Emma 1(C)\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/Bronzo-Emma-1C1.jpg\" alt=\"\" width=\"222\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Emma Maria Bronzo (1907-1987)<\/strong><br \/>\nCasada con un comunista, huyen de Italia en 1934 por los Alpes. En Espa\u00f1a le asignan peligrosos vuelos nocturnos de abastecimiento de armas. Detenida al volver a Italia, es liberada en 1943 y entra en la resistencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/corsinoviC.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-1275\" title=\"corsinovi(C)\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/corsinoviC.jpg\" alt=\"\" width=\"219\" height=\"300\" \/><\/a><strong>Fosca Corsinovi (1897-1972)<\/strong><br \/>\nAnarquista, sigue a su marido en Francia. Acaba en Barcelona en 1936 de enfermera en el frente de Arag\u00f3n. Termina en un campo en Francia y en prisi\u00f3n en Italia hasta el fin de la guerra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/ada.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1279\" title=\"ada\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/ada.jpg\" alt=\"\" width=\"268\" height=\"300\" \/><\/a><strong>Ada Grossi (1917)<\/strong><br \/>\nHuyendo del fascismo su familia emigra a Argentina y luego a Espa\u00f1a. En 1936 es locutora de radio en Barcelona. Recluida en un campo franc\u00e9s, se casa con un espa\u00f1ol y vuelve con \u00e9l a Espa\u00f1a. Es la \u00fanica viva del grupo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/missio.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-1278\" title=\"missio\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/missio.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" \/><\/a><strong>Noemi Maria Missio (1896-1968)<\/strong><br \/>\nSigue a su marido, activista, a Francia, Argelia y la guerra de Espa\u00f1a. Trabaja como mec\u00e1nica en una f\u00e1brica de armas de Barcelona. Se va a Francia donde nace su hijo, al que llama Ib\u00e9rico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/teresa_noce.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1276\" title=\"teresa_noce\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/teresa_noce.jpg\" alt=\"\" width=\"273\" height=\"300\" \/><\/a><strong>Teresa Noce (1900-1980)<\/strong><br \/>\nComunista y con cargos en el partido, vive en clandestinidad en el fascismo y es enviada a Espa\u00f1a a tareas de propaganda. Luego entra en la resistencia francesa y acaba en un campo alem\u00e1n hasta volver a Italia. Era la esposa del importante dirigente comunista Luigi Longo, pero como le dijo en una carta a una camarada, &#8220;ninguna de nosotras le ha hecho de secretaria al marido&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/Tantini-ToscaC.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-1277\" title=\"Tantini Tosca(C)\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/07\/Tantini-ToscaC.jpg\" alt=\"\" width=\"239\" height=\"300\" \/><\/a><strong>Tosca Tantini (1913-1940)<\/strong><br \/>\nAnarquista, en 1930 se exilia en Francia con su padre y con 23 a\u00f1os va la guerra de Espa\u00f1a con su hermano. Combate en el frente en Arag\u00f3n, donde muere su novio. Vuelve a Francia, donde muere.<\/p>\n<p><em><\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em><\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em><\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em><\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em><\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em><\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em><\/em>\u00a0<\/p>\n<p><em>(Publicado\u00a0en El Correo)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Dentro de la Guerra Civil espa\u00f1ola hubo otra guerra civil a peque\u00f1a escala, la italiana, porque hab\u00eda italianos en ambos bandos. 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