{"id":1248,"date":"2014-06-18T16:42:19","date_gmt":"2014-06-18T15:42:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=1248"},"modified":"2014-06-18T16:42:19","modified_gmt":"2014-06-18T15:42:19","slug":"un-asesino-en-un-laberinto-de-adn","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2014\/06\/18\/un-asesino-en-un-laberinto-de-adn\/","title":{"rendered":"Un asesino en un laberinto de ADN"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/06\/adn2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1251\" title=\"adn2\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/06\/adn2.jpg\" alt=\"\" width=\"497\" height=\"386\" \/><\/a><\/p>\n<p>El asesino era un vecino de la comarca, ten\u00edan su ADN, pero no sab\u00edan qui\u00e9n era. La \u00fanica manera de atraparlo era ir mirando uno por uno. En una operaci\u00f3n sin precedentes la Polic\u00eda italiana ha pasado m\u00e1s de tres a\u00f1os haciendo pruebas de ADN a 18.000 personas, siguiendo una pista llena de sorpresas, incluso para los propios protagonistas. Porque la gen\u00e9tica ha reescrito la verdad de dos familias, con secretos ocultos, con hijos y padres desconocidos, en las que se escond\u00eda el asesino. Llegaron a \u00e9l este lunes por una familia que ni sab\u00eda que ten\u00eda.<\/p>\n<p>El asesino de Yara Gambirasio, una ni\u00f1a de 13 a\u00f1os de un pueblo cercano a B\u00e9rgamo, dej\u00f3 una gota de sangre en los leotardos de su v\u00edctima, cuando se cort\u00f3 en un dedo al rasgar la ropa con un c\u00fater. Esa gota de sangre ha sido de oro para los investigadores. Abri\u00f3 un camino que les llev\u00f3 a Giuseppe Massimo Bossetti, de 44 a\u00f1os, casado, con un hijo de 13 a\u00f1os y dos hijas de 10 y 7. Guapete, bronceado, en sus fotos en Facebook acaricia un perrito y un gato negro y, por supuesto, para sus vecinos es alguien completamente normal.<\/p>\n<p>Yara Gambirasio desapareci\u00f3 el 26 de noviembre de 2010 cuando volv\u00eda de noche de sus clases de gimnasia en Brembate di Sopra, menos de 8.000 habitantes, en una llanura neblinosa e industrial. La Polic\u00eda ten\u00eda una sola pista, el rastro que los perros segu\u00edan hasta las obras de un centro comercial. A los nueve d\u00edas fue arrestado un marroqu\u00ed, un alba\u00f1il de las obras. Ya estaba en un barco rumbo a \u00c1frica. En una conversaci\u00f3n grabada en \u00e1rabe hablaba, en principio, del asesinato de una mujer. Bull\u00edan las reacciones xen\u00f3fobas cuando se aclar\u00f3 que era una de esas chapuzas italianas: hubo un error en la traducci\u00f3n, no ten\u00eda nada que ver. El caso empez\u00f3 mal, pero luego se enderez\u00f3 con una de esas asombrosas empresas italianas.<\/p>\n<p>El cad\u00e1ver fue hallado en febrero de 2011, bajo la nieve y junto a un r\u00edo,\u00a0en un descampado a 12 kil\u00f3metros del lugar donde desapareci\u00f3 Yara. El asesino, se supo ayer, la abandon\u00f3 viva y agonizante, pero muri\u00f3 de fr\u00edo y\u00a0a consecuencia de varias pu\u00f1aladas. All\u00ed estaba la gota de sangre. Era como saber todo del asesino menos su nombre. Los agentes le llamaron &#8216;Ignoto 1&#8217;. Un equipo que, con el tiempo, ha tenido entre siete y ocho personas, comenz\u00f3 a tirar del hilo. Hicieron pruebas de ADN a familiares, vecinos, compa\u00f1eros del gimnasio. Tambi\u00e9n a los habituales de la discoteca &#8216;Arenas movedizas&#8217;, cercana a donde apareci\u00f3 el cuerpo. A los nueve meses se hizo algo de luz. Un joven de la discoteca ten\u00eda un ADN similar. La atenci\u00f3n se centr\u00f3 en su familia e hicieron regresar a parientes del extranjero, hasta llegar a tres primos lejanos con una alta compatibilidad con el ADN del asesino. Pero ninguno de ellos lo era y su padre hab\u00eda muerto en 1999. Parec\u00eda un callej\u00f3n sin salida pero los polic\u00edas pudieron verificar el ADN del padre por la saliva a\u00fan presente en un sello. El resultado fue asombroso y parec\u00eda sin sentido: ese se\u00f1or, Giuseppe Guerinoni, era el padre del asesino.<\/p>\n<p>Se cre\u00f3 un problema familiar, porque la \u00fanica explicaci\u00f3n es que el difunto tuviera un hijo secreto. Su viuda lo neg\u00f3 airada, pero para los investigadores era seguro y as\u00ed lo anunciaron en septiembre de 2012: sab\u00edan qui\u00e9n era el padre del asesino, a quien identificaron en los medios, pero no sab\u00edan qui\u00e9n era su madre ni qui\u00e9n era \u00e9l. Les hab\u00eda costado 10.000 pruebas. A\u00fan no lo sab\u00edan, pero necesitar\u00edan 8.000 m\u00e1s.<\/p>\n<p>En ese momento, quiz\u00e1 at\u00f3nita ante la televisi\u00f3n, hubo otra persona, adem\u00e1s del asesino, que sab\u00eda qui\u00e9n era \u00e9l: su madre, que tambi\u00e9n decidi\u00f3 permanecer escondida. Las investigaciones bajaron a la calle, a los rumores de pueblo, a los viejos amigos del difunto. Se hizo una lista de las mujeres que, por edad y residencia, pod\u00edan haber conocido a Giuseppe Guerinoni: salieron 525. En los setenta era conductor del autob\u00fas de l\u00ednea que iba por los pueblos de la comarca. Mientras, en marzo de 2013, la familia de Guerinoni accedi\u00f3 a exhumar el cad\u00e1ver para salir de dudas. Salieron. S\u00ed, hab\u00eda tenido un desliz de juventud que hab\u00eda ocultado toda su vida. Salvo a un amigo, que dio indicaciones gen\u00e9ricas a la Polic\u00eda de una joven con la que tuvo una aventura. Pero ni siquiera est\u00e1 claro que supiera que hab\u00eda tenido un hijo. Es m\u00e1s, es que tuvo dos, gemelos.<\/p>\n<p>Esa joven, que hoy es una se\u00f1ora de 67 a\u00f1os, fue finalmente localizada. Se llama Ester Arzuffi, y el ADN revel\u00f3 el viernes que es la madre del asesino. Ella tambi\u00e9n hab\u00eda guardado su secreto. En 1970 tuvo un romance con Guerinoni, al que conoci\u00f3 en el autob\u00fas, y se qued\u00f3 embarazada. \u00c9l ten\u00eda 34 a\u00f1os y ella 23, los dos estaban casados. Se fue a vivir a otro pueblo con su marido y tuvo gemelos, un chico y una chica. Les puso Giuseppe, como al verdadero padre, y Laura, como a la mujer de \u00e9ste, aunque no se sabe si esto es casualidad o una se\u00f1al. Luego tuvo un tercer hijo, esta vez de su marido. Todos han descubierto la verdad ahora. Por ejemplo, su marido, que dos de sus hijos no son sus hijos y que encima uno de ellos es un asesino.<\/p>\n<p>Ya sab\u00edan qui\u00e9n era el asesino, pero para estar seguros, o por si aparec\u00eda otro hijo, los agentes necesitaban su ADN. Montaron este fin de semana un control de alcoholemia en la carretera y le hicieron soplar, para obtener su saliva. El ADN habl\u00f3 y, por fin, dijo lo mismo que aquella gota de sangre. Bossetti es alba\u00f1il, lo que encajar\u00eda con restos de polvo hallados en los pulmones de la v\u00edctima. Su tel\u00e9fono m\u00f3vil estaba en la zona del crimen la noche en que ocurri\u00f3. Vive a tres kil\u00f3metros del gimnasio de Yara Gambirasio y durante estos casi cuatro a\u00f1os siempre hab\u00eda estado all\u00ed. Caso cerrado&#8230; salvo otra de esas sorpresas italianas.<\/p>\n<p><em>(Publicado en El Correo)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El asesino era un vecino de la comarca, ten\u00edan su ADN, pero no sab\u00edan qui\u00e9n era. La \u00fanica manera de atraparlo era ir mirando uno por uno. 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