{"id":1240,"date":"2014-06-10T10:58:15","date_gmt":"2014-06-10T09:58:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/?p=1240"},"modified":"2014-06-10T10:58:15","modified_gmt":"2014-06-10T09:58:15","slug":"una-insolita-cumbre-de-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/2014\/06\/10\/una-insolita-cumbre-de-paz\/","title":{"rendered":"Una ins\u00f3lita cumbre de paz"},"content":{"rendered":"<p>Se sab\u00eda lo que iba a ser el acto del domingo en el Vaticano y parec\u00eda muy simple, un momento de oraci\u00f3n com\u00fan entre israel\u00edes y palestinos con el Papa, pero otra cosa fue verlo, porque de inmediato qued\u00f3 patente que era algo realmente nuevo. Lo asombroso es que a nadie se le ocurriera antes: tras m\u00e1s de medio siglo de fracaso de la pol\u00edtica, por qu\u00e9 no probar por el lado espiritual, trat\u00e1ndose de dos pueblos profundamente creyentes y un conflicto hundido en la religi\u00f3n. La visi\u00f3n de Francisco, &#8220;una pausa de la pol\u00edtica&#8221;, es de Nobel de la Paz y el domingo se transform\u00f3 en un \u00e9xito. Los presidentes israel\u00ed y palestino, Simon Peres y Mahmud Ab\u00e1s, despojados al final de toda aura institucional, se abrazaron como simples vecinos deseosos de paz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-1242\" title=\"asdasd[1]\" src=\"\/dominguez\/wp-content\/uploads\/sites\/50\/2014\/06\/asdasd11.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ceremonia, las oraciones, la m\u00fasica de violines, arpa y flauta, el entorno de los jardines, el verano romano, logr\u00f3 abstraer a Peres y Ab\u00e1s de su cargo y disipar durante hora y media cualquier recuerdo de los detalles t\u00e9cnicos de la negociaci\u00f3n o las afrentas hist\u00f3ricas. Estaban en un buc\u00f3lico prado triangular, rodeados por dos muros, pero naturales, dos setos enormes. Era un lugar sin tiempo y sin s\u00edmbolos, salvo la c\u00fapula de San Pedro que asomaba discretamente al fondo. Una especie de evocaci\u00f3n del para\u00edso original, de donde descienden en el fondo las tres religiones, las tres hijas de Abraham.<\/p>\n<p>El Papa les cogi\u00f3 por donde les duele, el futuro de sus hijos y, por encima de todo, su fe: &#8220;Invocamos a Dios como un acto de suprema responsabilidad, de cara a nuestras conciencias y de frente a nuestros pueblos. Hemos escuchado una llamada, y debemos responder, la llamada a romper la espiral del odio y la violencia, a doblegarla con una sola palabra: hermano. Para decir esta palabra debemos levantar la mirada al cielo y reconocernos hijos de un mismo Padre&#8221;. Les llam\u00f3 a &#8220;derribar los muros de la enemistad&#8221; y advirti\u00f3 que &#8220;para conseguir la paz se necesita coraje, mucho m\u00e1s que para hacer la guerra&#8221;. Moraleja: si tanto lo desean, ahora si\u00e9ntense y p\u00f3nganse de acuerdo.<\/p>\n<p>Causaba impresi\u00f3n -m\u00e1s dentro de los muros vaticanos, aunque ya ocurri\u00f3 en 2000 en un acto interreligioso- o\u00edr a un rabino entonar su salmo doliente y a un cl\u00e9rigo isl\u00e1mico cantar su plegaria. Y la conclusi\u00f3n, por obvia que sea, es que en realidad estaban hablando al mismo Dios y pidi\u00e9ndole las mismas cosas. Como si as\u00ed quedara a\u00fan m\u00e1s en evidencia que la paz est\u00e1 al alcance de la mano y es cosa de los hombres, que si son creyentes tienen un deber ineludible y no pueden escapar a esa obligaci\u00f3n moral.<\/p>\n<p>Peres, con 90 a\u00f1os, fue el m\u00e1s breve e intenso, el que pareci\u00f3 m\u00e1s sincero y conmovido, tambi\u00e9n porque se est\u00e1 despidiendo de la pol\u00edtica sin ver la paz. Fue el que m\u00e1s se moj\u00f3: &#8220;La paz no viene f\u00e1cilmente. Tenemos que empe\u00f1arnos con todas nuestras fuerzas para alcanzarla. Para alcanzarla r\u00e1pido. Incluso si eso requiere sacrificios o compromisos. Y nosotros podemos, juntos, ahora, israel\u00edes y palestinos, transformar nuestra noble visi\u00f3n en una realidad de bienestar y prosperidad. Est\u00e1 en nuestro poder llevar la paz a nuestros hijos. Este es nuestro deber, la misi\u00f3n santa de los padres&#8221;.<\/p>\n<p>Ab\u00e1s fue m\u00e1s vago y modul\u00f3 su intervenci\u00f3n como una invocaci\u00f3n a Dios, al que le pidi\u00f3 &#8220;hacer el futuro de nuestro pueblo pr\u00f3spero y prometedor, con libertad en un estado soberano e independiente&#8221;. &#8220;Nosotros deseamos la paz para nosotros y nuestros vecinos&#8221;, concluy\u00f3.<\/p>\n<p>Fue un estupendo momento de civilizaci\u00f3n, de cultura, de la religi\u00f3n como paz, de supremac\u00eda de la raz\u00f3n y la fe sobre la violencia. Su potencia radic\u00f3 en la expresi\u00f3n sin fisuras, por ambas partes, de un deseo ardiente com\u00fan: la paz. Es una premisa aparentemente obvia, pero se manifest\u00f3 con una fuerza fuera de lo normal, porque lo normal, desde la primera conferencia de paz en Madrid en 1991, es que todo esto ocurriera en una mesa de reuniones, en un \u00e1mbito pol\u00edtico, con una credibilidad limitada. El domingo, en cambio, se desarroll\u00f3 en un plano espiritual, un plano que pareci\u00f3 inclinado, porque el acto se desliz\u00f3 fluidamente de modo tan natural que casi parec\u00eda que al final lo m\u00e1s l\u00f3gico es que Peres y Ab\u00e1s se sentaran all\u00ed emocionados a firmar la paz. En cualquier caso, luego se reunieron en privado con el Papa y hablar\u00edan muy en serio, plegarias aparte.<\/p>\n<p>Naturalmente, cerrado ese ins\u00f3lito par\u00e9ntesis, la palabra vuelve a la pol\u00edtica, y tanto Peres como Ab\u00e1s ya pintan poco en ella. Son otros, ausentes y bastante m\u00e1s indiferentes al acto del domingo, quienes deben decidir, y lo cierto es que el \u00faltimo proceso de paz intentado por Estados Unidos ha fracasado. Pero la esperanza de Francisco es que este acto haya obrado una transformaci\u00f3n \u00edntima y le d\u00e9 un nuevo impulso. En fin, un milagro. Desde luego \u00e9l, claro est\u00e1, cree firmemente en el poder de la oraci\u00f3n, para eso es el Papa. Siendo c\u00ednico, como es f\u00e1cil serlo en una guerra, dan ganas de sonreir, pero lo cierto es que el acto\u00a0fue \u00fanico en su rareza y ofreci\u00f3 im\u00e1genes nunca vistas, abri\u00f3 por un momento la puerta a la esperanza.<\/p>\n<p>Bergoglio, Peres y Ab\u00e1s hablaron al final. Antes, el acto se estructur\u00f3 en tres turnos, por orden cronol\u00f3gico de, digamos, llegada al planeta: primero jud\u00edos, luego cristianos y al final, musulmanes. En textos, salmos y citas sagradas, conocidas previamente por todos los participantes, cada delegaci\u00f3n tuvo tres momentos de intervenci\u00f3n, le\u00eddas por distintas personas: un agradecimiento a Dios por la creaci\u00f3n, una petici\u00f3n de perd\u00f3n y una invocaci\u00f3n de la paz. S\u00f3lo hubo una mujer, en el turno cristiano, que habl\u00f3 en \u00e1rabe. Adem\u00e1s de la que present\u00f3 el acto, en ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>El momento de pedir perd\u00f3n era, evidentemente, el m\u00e1s interesante, pues es el m\u00e1s ajeno a la pol\u00edtica. Fue el representante cristiano el que habl\u00f3 m\u00e1s claro en su oraci\u00f3n: &#8220;No hemos sido custodios de tu creaci\u00f3n y, especialmente, en tu Tierra Santa hemos acometido guerras, violencia, hemos ense\u00f1ado el desprecio por nuestros hermanos&#8221;. Era un &#8216;mea culpa&#8217; por las cruzadas que encajaba bien, porque aqu\u00ed cada uno tiene lo suyo. Por otro lado, un detalle importante para el Vaticano, estaba presente el patriarca ortodoxo Bartolom\u00e9 I, recuerdo de la propia divisi\u00f3n interna de mil a\u00f1os entre los cristianos. Puestos a buscar peros, el salmo de perd\u00f3n de la parte jud\u00eda fue un poco peculiar: &#8220;\u00a1Se\u00f1or, que no triunfen sobre m\u00ed mis enemigos! \u00a1Son muchos y me detestan con odio violento! \u00a1Prot\u00e9jeme!&#8221;. Los palestinos se volcaron en la exaltaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>Al final Peres y Ab\u00e1s se saludaron afectuosamente, algo tocados y distintos tras ese largo rato de recogimiento. Luego cogieron la pala, con el Papa y Bartolom\u00e9 I, para echar tierra a un olivo, que all\u00ed queda plantado como recuerdo de un d\u00eda hist\u00f3rico, para medir con su larga vida cu\u00e1n sinceros fueron los deseos manifestados ayer en ese rinc\u00f3n del Vaticano, como s\u00edmbolo de la utop\u00eda frente a la barbarie.<\/p>\n<p><em>(Publicado en El Correo)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se sab\u00eda lo que iba a ser el acto del domingo en el Vaticano y parec\u00eda muy simple, un momento de oraci\u00f3n com\u00fan entre israel\u00edes y palestinos con el Papa, pero otra cosa fue verlo, porque de inmediato qued\u00f3 patente que era algo realmente nuevo. Lo asombroso es que a nadie se le ocurriera antes: [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":17436,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[339,505,624,751,764,929,1037],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1240"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17436"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1240"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1240\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1240"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1240"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/dominguez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1240"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}