{"id":874,"date":"2010-09-13T19:57:00","date_gmt":"2010-09-13T19:57:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=873"},"modified":"2010-09-13T19:57:00","modified_gmt":"2010-09-13T19:57:00","slug":"el-mendigo-lector","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2010\/09\/13\/el-mendigo-lector\/","title":{"rendered":"El mendigo lector"},"content":{"rendered":"<p>La crisis ha hecho que el n\u00famero de mendigos y vagabundos que se ven por la calle crezca de forma notable. Los hay que piden a la puerta del supermercado, sentados en una sillita y con cara de tener infinita paciencia; los hay que ponen su cartel, a poder ser repleto de faltas de ortograf\u00eda, indicando que necesitan dinero para volver a su pa\u00eds o para alimentar una larga prole; abundan tambi\u00e9n los que aprovechan los sem\u00e1foros para pasar la boina entre los conductores tras haber hecho juegos malabares o n\u00fameros de mimo (lo de limpiar los cristales del coche est\u00e1 muy visto). Hace un par de d\u00edas vi a una persona con un cartel en el que avisaba a quienes tuvieran voluntad de darle algo de que aceptaba comida. No es habitual, y hasta he conocido alguno que la rechazaba airado. \u201c\u00a1Oiga, que no estoy tan necesitado\u201d, le o\u00ed decir. <\/p>\n<p>La pasada semana tropec\u00e9 con un caso singular: un hombre de algo m\u00e1s de treinta a\u00f1os, bastante sucio, estaba sentado en el suelo, a la puerta de una oficina bancaria. A su lado, un peque\u00f1o cesto con unas monedas. Hasta ah\u00ed, nada nuevo. Lo llamativo era que, ajeno al paso de las personas que pod\u00edan darle algo, como si no le importara que dejaran algo en su cesto, le\u00eda con gran atenci\u00f3n un libro de dimensiones m\u00e1s que notables. Le calcul\u00e9 no menos de 700 p\u00e1ginas. No me atrev\u00ed a preguntarle qu\u00e9 le\u00eda y ahora me arrepiento. Pod\u00eda haber escrito algo con esa historia. Y, sobre todo, habr\u00eda alcanzado a comprender algo m\u00e1s sobre lo extra\u00f1os que somos los humanos. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis ha hecho que el n\u00famero de mendigos y vagabundos que se ven por la calle crezca de forma notable. Los hay que piden a la puerta del supermercado, sentados en una sillita y con cara de tener infinita paciencia; los hay que ponen su cartel, a poder ser repleto de faltas de ortograf\u00eda, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[11],"tags":[1442,1597],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/874"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=874"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/874\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}