{"id":718,"date":"2010-01-28T20:09:00","date_gmt":"2010-01-28T20:09:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=718"},"modified":"2010-01-28T20:09:00","modified_gmt":"2010-01-28T20:09:00","slug":"el-guardian-sale-del-centeno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2010\/01\/28\/el-guardian-sale-del-centeno\/","title":{"rendered":"El guardi\u00e1n sale del centeno"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/divergencias\/files\/salinger.jpg\" id=\"img_0\" class=\"imgizqda\"> J. D. Salinger (es decir, Jerome David Salinger) <A href=\"http:\/\/www.elcorreo.com\/vizcaya\/20100128\/cultura\/muere-anos-salinger-autor-201001281917.html\" title=\"http:\/\/www.elcorreodigital.com\/vizcaya\/20100128\/cultura\/muere-anos-salinger-autor-201001281917.html\" id=\"link_0\">ha logrado morir<\/a>  en el aislamiento en el que ha vivido desde hace m\u00e1s o menos medio siglo. No es que publicara un solo libro, pero me apuesto algo a que si hacemos una encuesta, incluso entre buenos lectores, muy pocos sabr\u00edan citar alguno que no sea <em>El guard\u00ed\u00e1n entre el centeno<\/em>. (Pueden encontrar los PDFs <A href=\"http:\/\/www.librosgratisweb.com\/pdf\/salinger-jerome-david\/el-guardian-entre-el-centeno.pdf\" title=\"http:\/\/www.librosgratisweb.com\/pdf\/salinger-jerome-david\/el-guardian-entre-el-centeno.pdf\" id=\"link_1\">aqu\u00ed<\/a> y <A href=\"http:\/\/www.tuarroba.org\/ebooks\/ebooks\/S\/Salinger,%20Jerome%20David\/Salinger,%20J.D.%20-%20El%20guardian%20entre%20el%20centeno.pdf\" title=\"http:\/\/www.tuarroba.org\/ebooks\/ebooks\/S\/Salinger,%20Jerome%20David\/Salinger,%20J.D.%20-%20El%20guardian%20entre%20el%20centeno.pdf   \" id=\"link_2\">aqu\u00ed<\/a>. Los enlaces se han difundido por Twitter y est\u00e1n saturados)<\/p>\n<p>El suyo es otro de esos casos de un escritor con una obra (en este caso, es literal) muy influyente, pero que al mismo tiempo era una de esas personas de las que no buscar\u00edamos su amistad. Entre lo poco que se sabe de \u00e9l est\u00e1 su afici\u00f3n por las j\u00f3venes aspirantes a escritoras, el encierro al que mantuvo sometida a una de sus esposas, su obsesi\u00f3n enfermiza por la comida sana, la falta absoluta de trato con todos los miembros de su familia, su man\u00eda de beber su propia orina y, seg\u00fan una de sus amantes, Joyce Maynard, hasta algo muy pr\u00f3ximo al abuso sexual. Vamos, una joya. <\/p>\n<p>Siempre he defendido que conviene separar la persona de un creador de su obra porque en buena parte de los casos unir ambas termina por perjudicar a la obra. El ejemplo de Salinger es de los m\u00e1s claros: se puede ser un magn\u00edfico escritor y un poco recomendable ser humano. Por eso, es mejor que nos quedemos con su obra. Eso es lo relevante. Al ser humano, al fin y al cabo, no lo conocimos. Ni lo sufrimos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>J. D. Salinger (es decir, Jerome David Salinger) ha logrado morir en el aislamiento en el que ha vivido desde hace m\u00e1s o menos medio siglo. No es que publicara un solo libro, pero me apuesto algo a que si hacemos una encuesta, incluso entre buenos lectores, muy pocos sabr\u00edan citar alguno que no sea [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[197,1813,1903,2185,2259],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/718"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=718"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/718\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}