{"id":5417,"date":"2022-11-15T20:14:29","date_gmt":"2022-11-15T18:14:29","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=5417"},"modified":"2022-11-15T20:14:29","modified_gmt":"2022-11-15T18:14:29","slug":"un-libro-cada-semana-esperando-al-diluvio-de-dolores-redondo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2022\/11\/15\/un-libro-cada-semana-esperando-al-diluvio-de-dolores-redondo\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;Esperando al diluvio&#8217; de Dolores Redondo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/11\/Esperando-al-diluvio.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-5419\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/11\/Esperando-al-diluvio-179x300.jpg\" alt=\"\" width=\"179\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/11\/Esperando-al-diluvio-179x300.jpg 179w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/11\/Esperando-al-diluvio-768x1288.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/11\/Esperando-al-diluvio-610x1024.jpg 610w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/11\/Esperando-al-diluvio.jpg 819w\" sizes=\"(max-width: 179px) 100vw, 179px\" \/><\/a>John Biblia existi\u00f3. Quiz\u00e1 incluso est\u00e9 vivo a\u00fan. No se llama as\u00ed, claro. En realidad, no se sabe cu\u00e1l es o era su nombre porque nunca fue detenido pese a que cometi\u00f3 al menos tres cr\u00edmenes a finales de los a\u00f1os sesenta en Glasgow. Las v\u00edctimas fueron tres mujeres j\u00f3venes que acudieron a una c\u00e9lebre discoteca. All\u00ed conocieron al hombre que luego acab\u00f3 con ellas. Una testigo le oy\u00f3 citar un texto de la Biblia y de ah\u00ed el nombre que le asignaron. El caso contin\u00faa abierto y es una mancha en el prestigio de la Polic\u00eda escocesa.<\/p>\n<p>A partir de ese hecho real y documentado, Dolores Redondo ha construido <em>Esperando al diluvio<\/em>, su nueva novela, que estar\u00e1 en las librer\u00edas en unas horas. En ella, hace que el asesino viaje a Bilbao con la intenci\u00f3n de seguir matando a j\u00f3venes en discotecas. Tras \u00e9l llega un polic\u00eda movido por una intuici\u00f3n, que estuvo a punto de detenerlo tiempo atr\u00e1s y no lo logr\u00f3 porque sufri\u00f3 un infarto cuando iba a comenzar la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los dos personajes llegan a la Villa dos d\u00edas antes del inicio de las fiestas de 1983, aquellas que terminaron antes de tiempo por las inundaciones. En ese escenario, Dolores Redondo dise\u00f1a una trama muy atractiva, en una ciudad reconocible en todos sus rincones, por la que pasan personajes de variada condici\u00f3n. Por razones obvias, Amaia Salazar no aparece en esta novela, pero el polic\u00eda enfermo que persigue al asesino en una evidente inferioridad de condiciones es un personaje muy interesante.<\/p>\n<p>El mal, el pasado, el dolor, la responsabilidad, la culpa, son temas que como en sus novelas anteriores est\u00e1n presentes en esta nueva entrega de Dolores Redondo. En la que es, con toda seguridad, su novela m\u00e1s madura y compleja.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>John Biblia existi\u00f3. Quiz\u00e1 incluso est\u00e9 vivo a\u00fan. No se llama as\u00ed, claro. En realidad, no se sabe cu\u00e1l es o era su nombre porque nunca fue detenido pese a que cometi\u00f3 al menos tres cr\u00edmenes a finales de los a\u00f1os sesenta en Glasgow. 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