{"id":5380,"date":"2022-10-18T12:00:57","date_gmt":"2022-10-18T10:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=5380"},"modified":"2022-10-14T17:25:48","modified_gmt":"2022-10-14T15:25:48","slug":"un-libro-cada-semana-matar-amar-de-emilio-alfaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2022\/10\/18\/un-libro-cada-semana-matar-amar-de-emilio-alfaro\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;Matar, amar&#8217; de Emilio Alfaro"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/10\/alfaro.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-5381\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/10\/alfaro-193x300.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/10\/alfaro-193x300.jpg 193w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/10\/alfaro-768x1191.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/10\/alfaro-660x1024.jpg 660w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/10\/alfaro.jpg 1651w\" sizes=\"(max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><\/a>Algunos libros ponen al lector, m\u00e1s all\u00e1 de la trama y las relaciones entre personajes, ante un dilema moral. Lo colocan en esa situaci\u00f3n en la que est\u00e1 alguno de los protagonistas y se para a decidir qu\u00e9 har\u00eda si se encontrara justo en su lugar.<\/p>\n<p>Es lo que hace Emilio Alfaro en <em>Matar, amar<\/em>. Una novela en la que no es tan importante lo que pasa como lo que piensa el personaje central acerca de lo que pasa. Y eso se deriva de lo que Luke hizo en el pasado: entr\u00f3 a formar parte de ETA y particip\u00f3 en varios atentados. En uno de ellos, el comando al que pertenec\u00eda mat\u00f3 a un guardia civil. Luke ha estado en la c\u00e1rcel y ya ha cumplido su condena, pero por otro asunto de gravedad menor. Por un problema de conciencia, se plantea pedir perd\u00f3n a la mujer a la que dej\u00f3 viuda y con un hijo peque\u00f1o. Se trata de Marisol, que contrajo matrimonio con el guardia civil pese a una cierta oposici\u00f3n familiar y que, tras el asesinato, se ha quedado en su pueblo, se\u00f1alada como lo estuvo, en vez de marcharse a un lugar lejano en el que rehacer su vida sin tener que soportar la presencia de quienes se la han hecho imposible.<\/p>\n<p>El problema es que Luke se enamora de Marisol y entonces debe decidir qu\u00e9 hacer: seguir con la mentira para vivir lo que podr\u00eda ser algo parecido a una historia de amor convencional, o confesar y perderlo todo para siempre, el amor y la libertad.<\/p>\n<p>Alfaro cambia el punto de vista para contar unas veces en primera persona y otras en tercera, para mostrar la evoluci\u00f3n de los protagonistas y la agon\u00eda de Luke. Sucede en la novela, m\u00e1s all\u00e1 de las escenas del encuentro, la actuaci\u00f3n del comando o los di\u00e1logos entre Marisol y su amiga, la c\u00f3mplice imprescindible de todo cuanto pasa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos libros ponen al lector, m\u00e1s all\u00e1 de la trama y las relaciones entre personajes, ante un dilema moral. Lo colocan en esa situaci\u00f3n en la que est\u00e1 alguno de los protagonistas y se para a decidir qu\u00e9 har\u00eda si se encontrara justo en su lugar. Es lo que hace Emilio Alfaro en Matar, amar. 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