{"id":5304,"date":"2022-08-02T10:00:10","date_gmt":"2022-08-02T08:00:10","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=5304"},"modified":"2022-07-12T20:49:09","modified_gmt":"2022-07-12T18:49:09","slug":"un-libro-cada-semana-castigar-a-los-rojos-de-angel-vinas-francisco-espinosa-y-guillermo-portilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2022\/08\/02\/un-libro-cada-semana-castigar-a-los-rojos-de-angel-vinas-francisco-espinosa-y-guillermo-portilla\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;Castigar a los rojos&#8217; de \u00c1ngel Vi\u00f1as, Francisco Espinosa y Guillermo Portilla"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/07\/cstigar.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-5305\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/07\/cstigar-204x300.jpg\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/07\/cstigar-204x300.jpg 204w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2022\/07\/cstigar.jpg 552w\" sizes=\"(max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/><\/a>Las guerras civiles son las m\u00e1s crueles de las guerras, porque se enfrentan hermanos, vecinos, compa\u00f1eros, y porque muchas veces se aprovechan para ajustar cuentas atrasadas. Cuando el conflicto termina, lo habitual es que quienes han tenido alg\u00fan tipo de mando o responsabilidad en el bando de los derrotados salgan una temporada al exilio y luego vayan volviendo discretamente y reintegr\u00e1ndose a una vida m\u00e1s o menos normal, aunque siempre alejada de los focos. Lo habitual fue lo que no sucedi\u00f3 tras la Guerra Civil de 1936.<\/p>\n<p>Primero porque la represi\u00f3n de los contrarios fue muy dura durante la misma guerra. Y\u0010segundo, porque durante la interminable postguerra hubo una persecuci\u00f3n muy minuciosa hacia los derrotados, incluso aunque hubiesen tenido una participaci\u00f3n escasa. No es un juicio de valor. Es lo que dicen los datos que \u00c1ngel Vi\u00f1as, Francisco Espinosa y Guillermo Portilla recopilan en este libro.<br \/>\nDatos que resultan estremecedores: la represi\u00f3n franquista caus\u00f3 140.159 v\u00edctimas y la del bando republicano, 49.367. Las comunidades aut\u00f3nomas (con el criterio politico-geogr\u00e1fico actual, claro) que m\u00e1s sufrieron la franquista en t\u00e9rminos absolutos fueron Andaluc\u00eda y Castilla-Le\u00f3n, y la republicana, Madrid, Andalucia y Catalu\u00f1a.<\/p>\n<p>Todo eso, en el caso del bando franquista, tuvo su origen en la doctrina de Felipe Acedo Colunga, un teniente coronel que actu\u00f3 como fiscal militar y fij\u00f3 el pensamiento jur\u00eddico sobre la cuesti\u00f3n. Algo que los autores de este libro califican de forma tajante: una doctrina vengativa y sanguinaria, que tomaba parte de su argumentaci\u00f3n de la Inquisici\u00f3n y beb\u00eda directamente de la legislaci\u00f3n del nacionalsocialismo.<\/p>\n<p>Estamos ante un libro estremecedor que aclara muchas cosas. Y como siempre sucede en la Historia, las interpretaciones pueden ser objeto de discusi\u00f3n, pero los datos est\u00e1n ah\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las guerras civiles son las m\u00e1s crueles de las guerras, porque se enfrentan hermanos, vecinos, compa\u00f1eros, y porque muchas veces se aprovechan para ajustar cuentas atrasadas. 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