{"id":5258,"date":"2022-06-30T12:00:02","date_gmt":"2022-06-30T10:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=5258"},"modified":"2022-06-28T20:47:15","modified_gmt":"2022-06-28T18:47:15","slug":"ningun-fin-de-semana-sin-musica-concierto-para-piano-violin-y-cuarteto-de-cuerda-de-chausson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2022\/06\/30\/ningun-fin-de-semana-sin-musica-concierto-para-piano-violin-y-cuarteto-de-cuerda-de-chausson\/","title":{"rendered":"Ning\u00fan fin de semana sin m\u00fasica: Concierto para piano, viol\u00edn y cuarteto de cuerda de Chausson"},"content":{"rendered":"<p>Algunos compositores han tenido que cargar con un curioso sambenito: el de ser ricos. Ricos no por su trabajo musical, sino por negocios al margen del mismo o por herencia. Eso ha supuesto en muchos casos que otros compositores digamos &#8216;profesionales&#8217; no les hicieran mucho caso. En el barroco italiano hay algunos buenos ejemplos. En el siglo XIX destaca seguramente la figura de Ernest Chausson, hijo de una familia pudiente, que tuvo la mejor educaci\u00f3n y fue introducido en los ambientes culturales m\u00e1s exquisitos de Par\u00eds. Fue all\u00ed donde conoci\u00f3 a los compositores, escritores y pintores m\u00e1s importantes del momento y trab\u00f3 amistad con muchos de ellos.<\/p>\n<p>Aunque su formaci\u00f3n musical no era muy refinada, fue mejorando su t\u00e9cnica con el paso del tiempo y se permiti\u00f3, seguramente porque no estaba obligado a que sus obras gustaran, ciertas audacias. La sombra de Cesar Franck y la admiraci\u00f3n por Wagner est\u00e1n presentes en su obra. Quiz\u00e1, si hubiese vivido veinte o treinta a\u00f1os m\u00e1s, habr\u00eda terminado por ser un impresionista en la estela de Debussy y m\u00e1s tarde de Ravel, pero un est\u00fapido accidente trunc\u00f3 su carrera. Ocurri\u00f3 que Chausson regresaba a su casa en el campo en su bicicleta cuando perdi\u00f3 el control de la misma y se estrell\u00f3 contra la puerta de la finca, lo que le ocasion\u00f3 grav\u00edsimas heridas que le causaron la muerte. Ten\u00eda solo 44 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Su obra m\u00e1s conocida es seguramente<em> Po\u00e8me<\/em>, pero mi propuesta para este fin de semana es otra: el Concierto para piano, viol\u00edn y cuarteto de cuerda. Una partitura inspirada y elegante. Disfruten.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/aR9U6nhP7t4?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen title=\"Ernest Chausson - Janine Jansen - Concerto for Piano, Violin and String Quartet in D major, op. 21\"><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos compositores han tenido que cargar con un curioso sambenito: el de ser ricos. Ricos no por su trabajo musical, sino por negocios al margen del mismo o por herencia. Eso ha supuesto en muchos casos que otros compositores digamos &#8216;profesionales&#8217; no les hicieran mucho caso. En el barroco italiano hay algunos buenos ejemplos. En [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,8],"tags":[423,1170,2551],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5258"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5258"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5258\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5260,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5258\/revisions\/5260"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5258"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5258"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5258"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}