{"id":5008,"date":"2021-12-14T10:00:16","date_gmt":"2021-12-14T08:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=5008"},"modified":"2021-12-09T17:54:34","modified_gmt":"2021-12-09T15:54:34","slug":"un-libro-cada-semana-la-educacion-sentimental-de-flaubert","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2021\/12\/14\/un-libro-cada-semana-la-educacion-sentimental-de-flaubert\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;La educaci\u00f3n sentimental&#8217; de Flaubert"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/12\/educacion.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-5010\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/12\/educacion-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/12\/educacion-200x300.jpg 200w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/12\/educacion.jpg 552w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>El pasado domingo se cumplieron 200 a\u00f1os del nacimiento de Gustave Flaubert, as\u00ed que resulta la ocasi\u00f3n id\u00f3nea para abordar la lectura de una de sus obras mayores. Por supuesto,<strong> la m\u00e1s conocida<\/strong> es <em>Madame Bovary<\/em>, y resulta injusto que haya eclipsado \u2013al menos, fuera de Francia\u2013 al resto de su producci\u00f3n. Ya hemos tra\u00eddo a esta secci\u00f3n esa novela, la primera de las tres que en el siglo XIX abordaron de manera magistral el tema del adulterio de la mujer (las otras dos son <em>Anna Karenina<\/em> y <em>La Regenta<\/em>). La propuesta para hoy es <strong>una obra que tiene unos cuantos puntos en com\u00fan<\/strong> con aquella. El m\u00e1s importante de todos ellos es <strong>el descarnado retrato de una \u00e9poca y de una clase social<\/strong>, la burgues\u00eda, cuyos valores despreciaba el escritor franc\u00e9s.<\/p>\n<p><em>La educaci\u00f3n sentimental<\/em> est\u00e1 ambientada en Par\u00eds en los a\u00f1os centrales del siglo XIX. Es un momento de <strong>opulencia para la ciudad<\/strong>, que vive el brillo de ese ascenso de una burgues\u00eda que se est\u00e1 haciendo no solo con el poder econ\u00f3mico sino tambi\u00e9n con los resortes del pol\u00edtico. Con un punto de duda en torno a la revoluci\u00f3n de 1848, que hizo que se tambalearan los cimientos del nuevo r\u00e9gimen. No debemos olvidar que es, adem\u00e1s, el a\u00f1o de la publicaci\u00f3n del <em>Manifiesto Comunista<\/em>.<\/p>\n<p>En ese contexto, <strong>un joven se enamora de una mujer casada y unos a\u00f1os mayor que \u00e9l.<\/strong> Mientras trata de medrar para conseguir una posici\u00f3n econ\u00f3mica desahogada, el protagonista se acerca al marido de su amada como v\u00eda para estar cerca de esta. La novela es el relato de ese acercamiento y del deslumbramiento que el joven sufre. Todo ello escrito con <strong>el estilo depurado al m\u00e1ximo, preciso<\/strong>, de un novelista de extrema lentitud y perfeccionismo. Por eso cada una de sus obras es inobjetable. Sin olvidar la singular modernidad de unas obras escritas hace m\u00e1s de siglo y medio.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado domingo se cumplieron 200 a\u00f1os del nacimiento de Gustave Flaubert, as\u00ed que resulta la ocasi\u00f3n id\u00f3nea para abordar la lectura de una de sus obras mayores. Por supuesto, la m\u00e1s conocida es Madame Bovary, y resulta injusto que haya eclipsado \u2013al menos, fuera de Francia\u2013 al resto de su producci\u00f3n. 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