{"id":4789,"date":"2021-06-24T12:00:17","date_gmt":"2021-06-24T10:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4789"},"modified":"2021-06-17T16:39:57","modified_gmt":"2021-06-17T14:39:57","slug":"ningun-fin-de-semana-sin-musica-concierto-para-violin-y-orquesta-no-1-de-shostakovich","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2021\/06\/24\/ningun-fin-de-semana-sin-musica-concierto-para-violin-y-orquesta-no-1-de-shostakovich\/","title":{"rendered":"Ning\u00fan fin de semana sin m\u00fasica: Concierto para viol\u00edn y orquesta N\u00ba 1 de Shostakovich"},"content":{"rendered":"<p>Es hoy una obra relativamente habitual en el repertorio pero tard\u00f3 ocho a\u00f1os en ser estrenado. Me refiero al <strong>primer concierto para viol\u00edn de Shostakovich,<\/strong> terminado en 1947, en un momento en que su autor ten\u00eda algunos problemas con las autoridades culturales de su pa\u00eds. No era el \u00fanico. En realidad, los problemas los ten\u00eda cualquiera que quisiera crear con un m\u00ednimo de libertad, y eso inclu\u00eda a artistas insignes, con carn\u00e9 del partido y premiados una y otra vez con las distinciones m\u00e1s importantes del r\u00e9gimen. <strong>Ese era exactamente el caso de Shostakovich.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Lo cierto es que como los tiempos no eran propicios, el concierto estuvo en un caj\u00f3n hasta que en 1955 David Oistrakh fue invitado a una gira por Occidente y esa fue la oportunidad para el estreno de la obra, primero en la URSS y luego en EE UU. Conviene recordar que para ese momento Stalin ya hab\u00eda muerto y se respiraba un cierto aire de aperturismo en el pa\u00eds, aunque aquello ya saben c\u00f3mo acab\u00f3. La obra tuvo mucho \u00e9xito, m\u00e1s en EE UU, tambi\u00e9n hay que decirlo.\u00a0 Se encuentran en ella los elementos habituales de su autor: <strong>exigencia t\u00e9cnica elevada para el solista, sarcasmo, folclore, ritmo endiablado, una cierta aspereza, un lirismo contenido<\/strong>&#8230; Les dejo este concierto en la versi\u00f3n de una jovenc\u00edsima <a href=\"http:\/\/www.hilaryhahn.com\/\" rel=\"external nofollow\">Hilary Hahn<\/a> (ten\u00eda 20 a\u00f1os en el momento del concierto), que est\u00e1 acompa\u00f1ada por la Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn y Mariss Jansons. Disfruten.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/8HZVQyD9rsY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es hoy una obra relativamente habitual en el repertorio pero tard\u00f3 ocho a\u00f1os en ser estrenado. Me refiero al primer concierto para viol\u00edn de Shostakovich, terminado en 1947, en un momento en que su autor ten\u00eda algunos problemas con las autoridades culturales de su pa\u00eds. No era el \u00fanico. En realidad, los problemas los ten\u00eda [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,8],"tags":[606],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4789"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4789"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4789\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4790,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4789\/revisions\/4790"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}