{"id":4716,"date":"2021-04-27T10:00:34","date_gmt":"2021-04-27T08:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4716"},"modified":"2021-04-20T20:53:46","modified_gmt":"2021-04-20T18:53:46","slug":"un-libro-cada-semana-el-hijo-del-padre-de-victor-del-arbol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2021\/04\/27\/un-libro-cada-semana-el-hijo-del-padre-de-victor-del-arbol\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;El hijo del padre&#8217; de V\u00edctor del \u00c1rbol"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/04\/hijo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4718\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/04\/hijo-176x300.jpg\" alt=\"\" width=\"176\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/04\/hijo-176x300.jpg 176w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2021\/04\/hijo.jpg 552w\" sizes=\"(max-width: 176px) 100vw, 176px\" \/><\/a>Primera advertencia: en los libros de V\u00edctor del \u00c1rbol abundan la violencia, los derrotados, los inadaptados y las desgracias. No hay apenas resquicio para el humor, y la redenci\u00f3n de los personajes, cuando se produce, se da tras un largo proceso de sufrimiento.<br \/>\nAs\u00ed las cosas, <em>El hijo del padre<\/em> es <strong>una novela perfectamente identificable de su autor<\/strong>. Tambi\u00e9n lo es que se mueve en planos temporales y escenarios muy diferentes, de los a\u00f1os treinta del siglo pasado a la actualidad, y de Barcelona y Extremadura a la URSS en tiempos de la Divisi\u00f3n Azul.<\/p>\n<p>El <strong>punto de partida es una carta que escribe el protagonista<\/strong> mientras est\u00e1 en un centro penitenciario, tras haber matado de un disparo al joven que cuidaba de su hermana, ingresada en un psiqui\u00e1trico. En ella da cuenta de <strong>detalles de su vida, que se van entremezclando con la historia de su padre y su abuelo<\/strong>. La familia es infeliz de una manera cruda, sin soluci\u00f3n; se trata de uno de esos grupos humanos en los que no existe la menor empat\u00eda entre ellos y lo mejor que puede suceder con sus integrantes es que se ignoren.<\/p>\n<p>La novela salta del presente al pasado para conocer los antecedentes y dar explicaci\u00f3n a lo que cuenta el protagonista en la primera p\u00e1gina: el crimen que ha cometido. <strong>Todo conduce hacia la destrucci\u00f3n<\/strong>, que, como bien dijo Hemingway, es cosa bien distinta que la derrota.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera advertencia: en los libros de V\u00edctor del \u00c1rbol abundan la violencia, los derrotados, los inadaptados y las desgracias. No hay apenas resquicio para el humor, y la redenci\u00f3n de los personajes, cuando se produce, se da tras un largo proceso de sufrimiento. As\u00ed las cosas, El hijo del padre es una novela perfectamente identificable [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[3088,2473,2535],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4716"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4716"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4716\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4719,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4716\/revisions\/4719"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}