{"id":4609,"date":"2021-02-11T12:00:02","date_gmt":"2021-02-11T10:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4609"},"modified":"2021-02-09T21:46:26","modified_gmt":"2021-02-09T19:46:26","slug":"ningun-fin-de-semana-sin-musica-concierto-para-violonchelo-y-orquesta-no-2-de-haydn","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2021\/02\/11\/ningun-fin-de-semana-sin-musica-concierto-para-violonchelo-y-orquesta-no-2-de-haydn\/","title":{"rendered":"Ning\u00fan fin de semana sin m\u00fasica: Concierto para violonchelo y orquesta N\u00ba 2 de Haydn"},"content":{"rendered":"<p>Haydn cuenta en su cat\u00e1logo con algunas obras falsamente atribuidas o sobre las que durante tiempo hubo bastantes dudas en cuanto a su autenticidad. Este <em>Concierto para violonchelo y orquesta N\u00ba 2<\/em> que hoy les propongo es una de ellas. Porque, aunque hoy ya queden pocas o ninguna reserva acerca de que lo escribi\u00f3 el compositor austriaco, <strong>durante mucho tiempo se habl\u00f3 de la posibilidad de que lo hubiese escrito el violonchelista principal de la Orquesta del Palacio Ezterhazy<\/strong>, a cuyo frente estaba el propio Haydn, un tal Anton Kraft. Incluso hab\u00eda quien cre\u00eda ver la influencia de Mozart en la obra, lo que se atribu\u00eda a que, al parecer, Kraft hab\u00eda sido alumno del salzburgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Todo eso est\u00e1 casi olvidado. El concierto es de Haydn, se trata de <strong>una obra magn\u00edfica<\/strong> y est\u00e1 en el repertorio de todos los grandes violonchelistas desde hace m\u00e1s de un siglo. Estamos ante una partitura de 1783, es decir, <strong>en el centro mismo del per\u00edodo cl\u00e1sico<\/strong>. Y eso se nota en la escritura. El lenguaje barroco ya no se encuentra aqu\u00ed (Bach hab\u00eda muerto solo 33 a\u00f1os antes pero parec\u00eda que hab\u00eda transcurrido un siglo tal era la rapidez que hab\u00eda adquirido la evoluci\u00f3n del lenguaje musical) y el romanticismo a\u00fan parece lejano. En los ocho a\u00f1os de vida que le quedan, Mozart parecer\u00e1 apuntar algo de ese futuro estilo, pero habr\u00e1 que esperar algo m\u00e1s a que Beethoven le abra la puerta. Clasicismo en estado puro, por tanto. Disfruten con esta versi\u00f3n del gran <a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/r\/rostropovich.htm\" rel=\"external nofollow\">Rostropovich<\/a>.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/EO2YtU7amKI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Haydn cuenta en su cat\u00e1logo con algunas obras falsamente atribuidas o sobre las que durante tiempo hubo bastantes dudas en cuanto a su autenticidad. Este Concierto para violonchelo y orquesta N\u00ba 2 que hoy les propongo es una de ellas. Porque, aunque hoy ya queden pocas o ninguna reserva acerca de que lo escribi\u00f3 el [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,8],"tags":[210,251,470,1670,2153],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4609"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4609"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4609\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4612,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4609\/revisions\/4612"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}