{"id":4461,"date":"2020-10-20T10:00:35","date_gmt":"2020-10-20T08:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4461"},"modified":"2020-10-15T19:06:52","modified_gmt":"2020-10-15T17:06:52","slug":"un-libro-cada-semana-el-diario-de-josef-barath-de-anton-arriola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2020\/10\/20\/un-libro-cada-semana-el-diario-de-josef-barath-de-anton-arriola\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;El diario de Josef Barath&#8217; de Anton Arriola"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/10\/arriola.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4462\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/10\/arriola-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/10\/arriola-200x300.jpg 200w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/10\/arriola.jpg 552w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>En la tercera entrega de la serie del antrop\u00f3logo Ander Azurmendi, el viaje va a ser pr\u00f3ximo en el espacio y relativamente lejano en el tiempo. Situemos al personaje creado por Anton Arriola: se trata de un antiguo sacerdote que en el primer libro (<em>El negro y la gata<\/em>) tiene una amante y deja los h\u00e1bitos para irse a vivir libremente con ella mientras se gana la vida como profesor en la Universidad de Deusto. La trama se centra en la investigaci\u00f3n del asesinato de un delincuente. En el segundo (<em>El caso Newton<\/em>) debe viajar a Oxford en el proceso de b\u00fasqueda de un libro de Erasmo desaparecido y un manuscrito de Newton. En este tercero, el eje de la investigaci\u00f3n es <strong>el diario escrito por el preceptor de Otto de Habsburgo, heredero de los tronos de Austria y Hungr\u00eda, que siendo ni\u00f1o estuvo junto a su madre Zita en Lekeitio.<\/strong><\/p>\n<p>El joven Otto era hijo de Carlos I, ef\u00edmero emperador (lo fue solo durante dos a\u00f1os, desde la muerte de Francisco Jos\u00e9 I hasta el fin de la Primera Guerra Mundial) que falleci\u00f3 con solo 34. La novela cuenta c\u00f3mo, con Austria convertida ya en una rep\u00fablica, <strong>una conspiraci\u00f3n trat\u00f3 de llevar al trono a Otto<\/strong>. Son los a\u00f1os (fueron seis, en total) en que la emperatriz y su hijo vivieron en la localidad vizca\u00edna.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda del diario que da t\u00edtulo a la novela, y que debe contener datos fundamentales para entender la conspiraci\u00f3n, se convierte en <strong>una aventura de riesgo pese a los a\u00f1os transcurridos desde aquellos hechos<\/strong>. Arriola combina dos planos temporales (los a\u00f1os veinte y una m\u00e1s o menos definida actualidad) y se mueve en distintos escenarios aunque son Lekeitio y Viena los m\u00e1s frecuentes. Y hace que Azurmendi est\u00e9 acompa\u00f1ado en su b\u00fasqueda por una joven que pronto lo consuela de la ruptura con la mujer que lo retir\u00f3 del sacerdocio.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la tercera entrega de la serie del antrop\u00f3logo Ander Azurmendi, el viaje va a ser pr\u00f3ximo en el espacio y relativamente lejano en el tiempo. Situemos al personaje creado por Anton Arriola: se trata de un antiguo sacerdote que en el primer libro (El negro y la gata) tiene una amante y deja los [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[3030,3031,3029],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4461"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4461"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4461\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4464,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4461\/revisions\/4464"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4461"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4461"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4461"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}