{"id":4396,"date":"2020-09-01T10:00:32","date_gmt":"2020-09-01T08:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4396"},"modified":"2020-08-26T19:39:59","modified_gmt":"2020-08-26T17:39:59","slug":"un-libro-cada-semana-el-enigma-de-la-habitacion-622-de-joel-dicker","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2020\/09\/01\/un-libro-cada-semana-el-enigma-de-la-habitacion-622-de-joel-dicker\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;El enigma de la habitaci\u00f3n 622&#8217; de Jo\u00ebl Dicker"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/08\/enigma.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4397\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/08\/enigma-190x300.jpg\" alt=\"\" width=\"190\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/08\/enigma-190x300.jpg 190w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/08\/enigma.jpg 552w\" sizes=\"(max-width: 190px) 100vw, 190px\" \/><\/a>Partamos de una premisa: en esta novela, <strong>Jo\u00ebl Dicker lleva al grado m\u00e1ximo eso que se llama \u2018suspensi\u00f3n de la incredulidad\u2019<\/strong>, con lo que juega cualquier creador de ficciones (a veces, incluso de no-ficciones). El joven escritor suizo<strong> pide a sus lectores que se crean cosas como que cualquiera puede entrar en un importante banco de inversiones<\/strong> de Ginebra, pedir hablar con el presidente y que este baje de inmediato al vest\u00edbulo a recibir a sus desconocidos visitantes. O que el mismo presidente de esa entidad <strong>convierta en su amante a la chica que limpia en su casa y en vez de mantener con ella una relaci\u00f3n alejada de los focos la pasee por las fiestas<\/strong> m\u00e1s elegantes de la ciudad.<\/p>\n<p>Quien no levante una ceja al leer varias cosas as\u00ed disfrutar\u00e1 con esta novela de Dicker. Incluso muchos de quienes se extra\u00f1en de esos aspectos de la trama disfrutar\u00e1n tambi\u00e9n porque el autor de <em>La verdad sobre el caso Harry Quebert<\/em>, el libro que lo hizo mundialmente famoso, <strong>es un virtuoso de la t\u00e9cnica<\/strong>, capaz de mantener la tensi\u00f3n argumental durante cientos de p\u00e1ginas y sorprender con un giro copernicano casi en cada cap\u00edtulo.<\/p>\n<p>La historia empieza cuando el propio autor \u2013o un personaje que se llama como \u00e9l y es escritor\u2013 se aloja en <strong>un hotel de Verbier donde a\u00f1os atr\u00e1s se cometi\u00f3 un crimen durante la convenci\u00f3n de un importante banco de inversiones<\/strong> y justo cuando iban a nombrar a un nuevo presidente. El novelista, ayudado por otra hu\u00e9sped a quien le encanta investigar, tratar\u00e1 de saber qu\u00e9 pas\u00f3, dado que la investigaci\u00f3n qued\u00f3 cerrada sin haber llegado a conclusi\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>Dicker ha montado<strong> un complej\u00edsimo engranaje de planos temporales<\/strong> \u2013abunda el flashback dentro del flashback\u2013 que tiene el m\u00e9rito de que <strong>se sigue con claridad, y dosifica la tensi\u00f3n<\/strong> como si fuera un Hitchcock de la literatura pese a que el libro peca de un exceso de p\u00e1ginas.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Partamos de una premisa: en esta novela, Jo\u00ebl Dicker lleva al grado m\u00e1ximo eso que se llama \u2018suspensi\u00f3n de la incredulidad\u2019, con lo que juega cualquier creador de ficciones (a veces, incluso de no-ficciones). 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