{"id":4351,"date":"2020-07-21T10:00:43","date_gmt":"2020-07-21T08:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4351"},"modified":"2020-07-15T19:52:31","modified_gmt":"2020-07-15T17:52:31","slug":"un-libro-cada-semana-ava-en-la-noche-de-manuel-vicent","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2020\/07\/21\/un-libro-cada-semana-ava-en-la-noche-de-manuel-vicent\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;Ava en la noche&#8217; de Manuel Vicent"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/07\/Ava-en-la-noche.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4353\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/07\/Ava-en-la-noche-190x300.jpg\" alt=\"\" width=\"190\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/07\/Ava-en-la-noche-190x300.jpg 190w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/07\/Ava-en-la-noche-768x1213.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/07\/Ava-en-la-noche-648x1024.jpg 648w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/07\/Ava-en-la-noche.jpg 2000w\" sizes=\"(max-width: 190px) 100vw, 190px\" \/><\/a>El Madrid de los primeros a\u00f1os sesenta era una ciudad de <strong>enormes contrastes<\/strong>. Por una parte, la pobreza, el miedo y la falta de libertad de una amplia mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Por otra, el derroche, el glamur y el libertinaje de un grupo de actores y actrices de Hollywood que se instalaron en la capital de Espa\u00f1a para rodar superproducciones en los estudios de Samuel Bronston y a quienes se unieron toreros, algunos escritores y unos pocos arist\u00f3cratas y burgueses ajenos a cuanto suced\u00eda a su alrededor.<\/p>\n<p>La \u00faltima novela de Manuel Vicent se sit\u00faa en ese escenario a trav\u00e9s del personaje de David, <strong>un joven valenciano que llega a Madrid como aspirante a director de cine.<\/strong> El autor ha puesto en las escenas en las que el muchacho recuerda su infancia elementos de su propia vida, pero ah\u00ed termina el paralelismo. En cambio, muchas de las cosas que cuenta de la vida madrile\u00f1a de esos a\u00f1os son absolutamente reales y est\u00e1n documentadas.<\/p>\n<p>David se mueve<strong> tras la sombra de Ava Gardner<\/strong>, el mito cinematogr\u00e1fico y er\u00f3tico por excelencia de esos a\u00f1os. La mujer inasequible cuyo rastro recorr\u00eda la noche madrile\u00f1a. Se mueve tambi\u00e9n<strong> tras la figura de Jarabo<\/strong>, el cachorro de la burgues\u00eda, exalumno del Pilar, vinculado familiarmente a importantes nombres del franquismo, que se dio una org\u00eda de sangre y termin\u00f3 en el garrote.<\/p>\n<p>Como en todas las novelas de Vicent, el lector encontrar\u00e1 una mezcla de belleza y esperpento casi en cada escena. <strong>La recreaci\u00f3n de la \u00e9poca es enormemente sensorial<\/strong>: se palpa y se huele la noche en Chicote y otros locales de moda en esos a\u00f1os. Y se percibe la estela de Ava, el mito y el drama.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Madrid de los primeros a\u00f1os sesenta era una ciudad de enormes contrastes. Por una parte, la pobreza, el miedo y la falta de libertad de una amplia mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. 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