{"id":4318,"date":"2020-06-30T10:00:07","date_gmt":"2020-06-30T08:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4318"},"modified":"2020-06-25T17:11:37","modified_gmt":"2020-06-25T15:11:37","slug":"un-libro-cada-semana-la-hora-de-los-hipocritas-de-petros-markaris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2020\/06\/30\/un-libro-cada-semana-la-hora-de-los-hipocritas-de-petros-markaris\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;La hora de los hip\u00f3critas&#8217; de Petros M\u00e1rkaris"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/06\/hipocritas.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4321\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/06\/hipocritas-197x300.jpg\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/06\/hipocritas-197x300.jpg 197w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/06\/hipocritas.jpg 252w\" sizes=\"(max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/><\/a>Las novelas de Petros M\u00e1rkaris de la serie del comisario Jaritos han permitido <strong>seguir la vida cotidiana en Atenas<\/strong> antes y durante la dur\u00edsima crisis econ\u00f3mica que sufri\u00f3 el pa\u00eds. Hemos le\u00eddo c\u00f3mo el protagonista de la serie dejaba de usar el coche policial porque hab\u00eda gastado el cupo de gasolina y c\u00f3mo su esposa, la inefable Adrian\u00ed, hac\u00eda milagros para conseguir poner cada d\u00eda sobre la mesa unos platos atractivos.<\/p>\n<p>Ahora la crisis ha pasado. \u00bfO no? Porque de la lectura de <em>La hora de los hip\u00f3critas<\/em> se desprende que el paro se ha reducido en el pa\u00eds, pero muchos de los empleos no dan para vivir con un m\u00ednimo de dignidad. Por suerte para Jaritos no es su caso.<\/p>\n<p>La novela arranca con<strong> el polic\u00eda convirti\u00e9ndose en abuelo<\/strong> y la familia siendo feliz con su nuevo miembro. En el trabajo, debe enfrentarse a <strong>un extra\u00f1o caso: un conocido empresario, famoso por haber creado una fundaci\u00f3n que da formaci\u00f3n y empleo a los j\u00f3venes, muere asesinado<\/strong>. Alguien coloca una bomba en su coche y luego <strong>env\u00eda un comunicado escrito a mano<\/strong> con una bella caligraf\u00eda y firmado por el <strong>Ej\u00e9rcito Nacional de Idiotas<\/strong>.<\/p>\n<p>Ni Jaritos ni nadie en la Polic\u00eda griega ha visto nada igual. Su desorientaci\u00f3n es absoluta, y lo es m\u00e1s a\u00fan cuando d\u00edas despu\u00e9s, <strong>el director de la oficina estad\u00edstica, un oscuro funcionario, muere<\/strong> de la misma manera.<\/p>\n<p>El relato va descifrando no solo la trama criminal, <strong>sino la realidad social de Grecia<\/strong>, el hast\u00edo de sus ciudadanos, la corrupci\u00f3n imperante, el enorme desequilibrio social. Mientras, el abuelo Jaritos recibe una buena noticia: va a ser ascendido.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las novelas de Petros M\u00e1rkaris de la serie del comisario Jaritos han permitido seguir la vida cotidiana en Atenas antes y durante la dur\u00edsima crisis econ\u00f3mica que sufri\u00f3 el pa\u00eds. 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