{"id":4185,"date":"2020-03-31T10:00:57","date_gmt":"2020-03-31T08:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4185"},"modified":"2020-03-24T20:23:35","modified_gmt":"2020-03-24T18:23:35","slug":"un-libro-cada-semana-los-solitarios-de-alvaro-arbina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2020\/03\/31\/un-libro-cada-semana-los-solitarios-de-alvaro-arbina\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;Los solitarios&#8217; de \u00c1lvaro Arbina"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/03\/sol.itarios.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4186\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/03\/sol.itarios-196x300.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/03\/sol.itarios-196x300.jpg 196w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/03\/sol.itarios-768x1173.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/03\/sol.itarios-671x1024.jpg 671w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/03\/sol.itarios.jpg 2000w\" sizes=\"(max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/><\/a>El joven escritor vitoriano \u00c1lvaro Arbina se ha planteado su tercera novela de manera muy distinta a las anteriores. Porque en aquellas hab\u00eda tambi\u00e9n misterio (y en cu\u00e1l no lo hay) pero eran sobre todo novelas con una fuerte carga hist\u00f3rica y una gran labor de documentaci\u00f3n. Aqu\u00ed estamos ante <strong>un relato ambientado hoy mismo<\/strong>, en el que realiza un indisimulado <strong>homenaje a la reina del g\u00e9nero: Agatha Christie<\/strong>. Y a la que quiz\u00e1 sea su novela m\u00e1s famosa (aunque no la m\u00e1s innovadora, ese honor le corresponde a <em>El asesinato de Roger Ackroyd<\/em>),\u00a0 <em>Diez negritos<\/em>. Si en aquella novela ocho personas (m\u00e1s el mayordomo y la criada) estaban en la \u00fanica casa de una isla frente a la costa brit\u00e1nica, en esta hay una decena que han sido invitados a un extra\u00f1o inmueble en medio de un paraje inh\u00f3spito, rodeado de nieve.<\/p>\n<p><strong>Todos han llegado hasta all\u00ed tras recibir una carta en la que sus hijos, a quienes llevan meses sin ver ni tener noticia alguna, les citan para un feliz reencuentro<\/strong>. La casa ha sido construida por un equipo arquitect\u00f3nico de vanguardia, y encargada por un joven admirador de las teor\u00edas de Thoreau. Antes de que los adultos lleguen, este muchacho y sus amigos han vivido all\u00ed durante tres meses. La acci\u00f3n se desencadena cuando <strong>los ocupantes de la casa que han llegado atra\u00eddos por la citada invitaci\u00f3n aparecen muertos<\/strong>.<\/p>\n<p>Arbina maneja con habilidad los distintos planos temporales y las ineludibles referencias literarias, que van de los autores citados a Kafka. Con todo ello construye un <em>thriller<\/em> con<strong> fuerte carga psicol\u00f3gica y un final que es un gui\u00f1o metaliterario<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El joven escritor vitoriano \u00c1lvaro Arbina se ha planteado su tercera novela de manera muy distinta a las anteriores. 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