{"id":4159,"date":"2020-03-12T12:00:01","date_gmt":"2020-03-12T10:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4159"},"modified":"2020-03-03T21:50:10","modified_gmt":"2020-03-03T19:50:10","slug":"ningun-fin-de-semana-sin-musica-trio-op-50-de-chaikovski","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2020\/03\/12\/ningun-fin-de-semana-sin-musica-trio-op-50-de-chaikovski\/","title":{"rendered":"Ning\u00fan fin de semana sin m\u00fasica: Tr\u00edo op. 50 de Chaikovski"},"content":{"rendered":"<p>No existe m\u00fasica cl\u00e1sica rusa propiamente dicha hasta el siglo XIX. No es que no se interpretasen obras en sus lujosos palacios, sino que <strong>Rusia importaba m\u00fasicos de la misma manera que importaba arquitectos<\/strong>. No olvidemos que la ciudad de San Petersburgo es en buena medida una creaci\u00f3n de Rastrelli, a quien llam\u00f3 el zar para que hiciera la urbe m\u00e1s bella que fuera posible, imitando incluso a Venecia por aquello de que la nueva capital del imperio se asentaba en torno a numerosos canales. Se considera que <strong>Glinka es el padre de la m\u00fasica rusa, y vivi\u00f3 entre 1804 y 1857, lo que da una idea del tard\u00edo inter\u00e9s<\/strong> por promover una m\u00fasica aut\u00f3ctona.<\/p>\n<p>Pero si Glinka es el padre, <strong>el gran compositor del siglo XIX es Chaikovski<\/strong>. De \u00e9l dijo Stravinski que era el m\u00e1s ruso de todos, en respuesta a las acusaciones del Grupo de los Cinco, en el sentido de que su obra era demasiado germ\u00e1nica. Sea as\u00ed o no, Chaikovski es sin la menor duda un infatigable creador de melod\u00edas. Siempre he pensado que por eso mismo es el compositor que hay que recomendar a quien quiere adentrarse en la m\u00fasica cl\u00e1sica sin ning\u00fan conocimiento previo. Con \u00e9l est\u00e1 casi garantizado que el aspirante a aficionado <strong>quedar\u00e1 prendado de las melod\u00edas<\/strong> y querr\u00e1 escuchar m\u00e1s cosas.<\/p>\n<p>La obra que hoy les propongo es su <em>Tr\u00edo op. 50<\/em>, una partitura que se plante\u00f3 a rega\u00f1adientes, respondiendo a una sugerencia de Nadezhda von Meck, su mecenas durante una d\u00e9cada larga, y luego realiz\u00f3 de manera torrencial, bajo el impacto emocional de la muerte de Nicholas Rubinstein, maestro y amigo. Este tr\u00edo es la <strong>primera gran obra de su g\u00e9nero en la m\u00fasica rusa<\/strong>, y una de las piezas de c\u00e1mara m\u00e1s notables de la segunda mitad del siglo XIX, por su envergadura y por la calidad de los temas que desarrolla. Todo el tr\u00edo tiene <strong>un aire claramente eleg\u00edaco<\/strong> (lo que lo emparenta con el posterior tr\u00edo de Rachmaninov, quien puede considerarse su seguidor en tantos aspectos), que se manifiesta desde los primeros compases. Estamos ante una obra triste (est\u00e1 dedicada &#8220;a la memoria de un gran artista&#8221;) pero muy bella. Se la dejo en la versi\u00f3n de<strong> tres grandes amigos<\/strong>, que son sobre todo tres enormes m\u00fasicos: Martha Argerich, Gidon Kremer y Mischa Maisky. Disfruten.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ODwqTxvnmzQ?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No existe m\u00fasica cl\u00e1sica rusa propiamente dicha hasta el siglo XIX. No es que no se interpretasen obras en sus lujosos palacios, sino que Rusia importaba m\u00fasicos de la misma manera que importaba arquitectos. 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