{"id":4107,"date":"2020-02-06T12:00:56","date_gmt":"2020-02-06T10:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4107"},"modified":"2020-01-30T13:21:21","modified_gmt":"2020-01-30T11:21:21","slug":"ningun-fin-de-semana-sin-musica-concierto-para-piano-y-orquesta-de-scriabin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2020\/02\/06\/ningun-fin-de-semana-sin-musica-concierto-para-piano-y-orquesta-de-scriabin\/","title":{"rendered":"Ning\u00fan fin de semana sin m\u00fasica: Concierto para piano y orquesta de Scriabin"},"content":{"rendered":"<p>Alexander Scriabin es un m\u00fasico <strong>no f\u00e1cilmente clasificable<\/strong>. Es cierto que en sus inicios su m\u00fasica responde a un postromanticismo te\u00f1ido de un cierto nacionalismo. Algo l\u00f3gico si se tiene en cuenta que comparti\u00f3 aulas con Rachmaninov, Arenski, Taneiev y otros. Pero luego, <strong>la influencia de la filosof\u00eda y de algunas creencias seudorreligiosas<\/strong>, as\u00ed como su amistad con personalidades muy relevantes en el mundo intelectual ruso de comienzos del siglo XX (entre ellos, <strong>Plej\u00e1nov<\/strong>, que tanto pes\u00f3 en Lenin y otros revolucionarios), lo fue derivando hacia <strong>una vanguardia te\u00f1ida de elementos extramusicales<\/strong>. Tanto es as\u00ed que no es f\u00e1cil encontrar otro compositor en el que est\u00e9n tan presentes ideas completamente alejadas de esta disciplina art\u00edstica.<\/p>\n<p>El <strong>Concierto para piano es una obra de juventud<\/strong>. Scriabin ten\u00eda 24 a\u00f1os cuando escribi\u00f3 esta pieza muy exigente en lo t\u00e9cnico (su autor fue un prodigio que improvisaba al teclado con solo cinco a\u00f1os, una edad a la que un ni\u00f1o de hoy a\u00fan no ha aprendido a leer) y desbordante de pasi\u00f3n, aunque quiz\u00e1 no demasiado original en su planteamiento. Sobre todo si se piensa en lo que escribi\u00f3 m\u00e1s tarde. <strong>O en su af\u00e1n de componer una partitura que tuviera el acompa\u00f1amiento de distintos aromas, u otra destinada a ser interpretada en lo alto del Himalaya.<\/strong> Olvidemos esos delirios y disfrutemos de este pieza de un compositor que muri\u00f3 por una infecci\u00f3n con solo 43 a\u00f1os. No sabemos lo que podr\u00eda llegar a haber escrito. Pero entre lo que dej\u00f3 hay un pu\u00f1ado de excelentes trabajos. Les dejo el concierto en una versi\u00f3n muy notable.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/TCBSLWg2-CI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alexander Scriabin es un m\u00fasico no f\u00e1cilmente clasificable. Es cierto que en sus inicios su m\u00fasica responde a un postromanticismo te\u00f1ido de un cierto nacionalismo. Algo l\u00f3gico si se tiene en cuenta que comparti\u00f3 aulas con Rachmaninov, Arenski, Taneiev y otros. Pero luego, la influencia de la filosof\u00eda y de algunas creencias seudorreligiosas, as\u00ed como [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,8],"tags":[2949,2059],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4107"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4107"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4107\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4111,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4107\/revisions\/4111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4107"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4107"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4107"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}