{"id":4092,"date":"2020-01-28T10:00:38","date_gmt":"2020-01-28T08:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4092"},"modified":"2020-01-22T21:38:22","modified_gmt":"2020-01-22T19:38:22","slug":"un-libro-cada-semana-no-entres-docilmente-en-esa-noche-quieta-de-ricardo-menendez-salmon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2020\/01\/28\/un-libro-cada-semana-no-entres-docilmente-en-esa-noche-quieta-de-ricardo-menendez-salmon\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;No entres d\u00f3cilmente en esa noche quieta&#8217; de Ricardo Men\u00e9ndez Salm\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/01\/no-entres.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4093\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/01\/no-entres-176x300.jpg\" alt=\"\" width=\"176\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/01\/no-entres-176x300.jpg 176w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/01\/no-entres-768x1308.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/01\/no-entres-601x1024.jpg 601w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2020\/01\/no-entres.jpg 807w\" sizes=\"(max-width: 176px) 100vw, 176px\" \/><\/a>Los libros que parten de la muerte del padre para recuperar a partir de ah\u00ed retazos de la vida en com\u00fan y todo lo que el progenitor supuso de bueno (y de malo, tantas veces) para quien escribe son relativamente abundantes. Se trata de<strong> textos que en el fondo resultan autobiogr\u00e1ficos<\/strong> puesto que el autor raramente desaparece de escena, siquiera como contrapunto a ese padre en quien se pone el foco. Dec\u00eda que hay no pocos vol\u00famenes con el mismo punto de arranque pero al tiempo con planteamientos muy distintos. Tengo en mi recuerdo, de manera muy especial, <em>Patrimonio<\/em> de Philip Roth, y m\u00e1s cerca de nosotros <em>La isla del padre<\/em> de Fernando Mar\u00edas.<\/p>\n<p><em>No entres d\u00f3cilmente en esa noche quieta<\/em> (el t\u00edtulo sale de un verso de Dylan Thomas) es la aportaci\u00f3n de Ricardo Men\u00e9ndez Salm\u00f3n a esta especie de subg\u00e9nero. <strong>Cuenta la historia de su padre, a quien diagnosticaron una grave cardiopat\u00eda cuando ten\u00eda solo 38 a\u00f1os<\/strong> (el autor, 11). Desde ese momento vivi\u00f3 como un enfermo y de alguna manera toda la casa gir\u00f3 a su alrededor.<\/p>\n<p>El escritor asturiano explica c\u00f3mo esa enfermedad condicion\u00f3 para siempre la vida de su madre y la suya. C\u00f3mo su padre soport\u00f3 los distintos males que se le fueron acumulando (incluido un c\u00e1ncer muy agresivo) y c\u00f3mo <strong>\u00e9l mismo fue conviviendo con todo ello hasta la muerte del progenitor<\/strong>, al d\u00eda siguiente de haber cumplido los 72.<\/p>\n<p>Men\u00e9ndez Salm\u00f3n narra y reflexiona,<strong> se interroga a s\u00ed mismo buscando explicaciones, se tortura en algunas p\u00e1ginas y respira en otras<\/strong>. Al contar la peripecia vital de su padre est\u00e1 mostrando su propia vida, sus libros y sus mujeres, sus hijos y sus viajes. El resultado es un texto honesto que muestra una herida a\u00fan sin cicatrizar. Una herida que comparte con tanta gente. Con casi todo el mundo, en realidad.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los libros que parten de la muerte del padre para recuperar a partir de ah\u00ed retazos de la vida en com\u00fan y todo lo que el progenitor supuso de bueno (y de malo, tantas veces) para quien escribe son relativamente abundantes. 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