{"id":4007,"date":"2019-11-26T10:00:24","date_gmt":"2019-11-26T08:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=4007"},"modified":"2019-11-17T13:09:34","modified_gmt":"2019-11-17T11:09:34","slug":"un-libro-cada-semana-aves-del-paraiso-de-luisa-etxenike","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2019\/11\/26\/un-libro-cada-semana-aves-del-paraiso-de-luisa-etxenike\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;Aves del para\u00edso&#8217; de Luisa Etxenike"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/11\/aves.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4009\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/11\/aves-214x300.jpg\" alt=\"\" width=\"214\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/11\/aves-214x300.jpg 214w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/11\/aves-768x1076.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/11\/aves-731x1024.jpg 731w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/11\/aves.jpg 981w\" sizes=\"(max-width: 214px) 100vw, 214px\" \/><\/a>Luisa Etxenike es una escritora de recorrido corto en cuanto al n\u00famero de p\u00e1ginas de sus libros. <strong>Maneja una prosa de una enorme precisi\u00f3n y ambas cosas, la precisi\u00f3n y la brevedad de sus novelas, est\u00e1n tan \u00edntimamente vinculadas<\/strong> que no se pueden separar en ning\u00fan momento. <em>Aves del para\u00edso<\/em> es un ejemplo perfecto de lo dicho. Por su longitud, se trata de lo que los franceses llaman \u2018nouvelle\u2019. Y la referencia a Francia no es gratuita porque Etxenike estudi\u00f3 en el Liceo de San Sebasti\u00e1n y la cultura gala siempre ha sido para ella una referencia, sin olvidar que ha recibido del Gobierno de Par\u00eds la distinci\u00f3n de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. <em>Aves del para\u00edso<\/em> es tambi\u00e9n un ejemplo de las caracter\u00edsticas de su literatura por <strong>la desnudez del lenguaje, por un adelgazamiento del mismo que permite ir a la esencia del relato<\/strong>.<\/p>\n<p>Un relato fragmentado, <strong>construido a trav\u00e9s de escenas muy breves<\/strong>. Desde la primera, en la que vemos <strong>c\u00f3mo un hombre extraviado, perdido en un mundo que fue el suyo pero que ahora le parece ajeno, llega a la que tambi\u00e9n fue su casa<\/strong>, en un punto indeterminado del Pa\u00eds Vasco franc\u00e9s, muy cerca de la frontera. All\u00ed tropezar\u00e1 pronto con la Polic\u00eda, porque alguien que vigila ha encontrado extra\u00f1o a ese hombre que ha entrado en una casa tanto tiempo deshabitada.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, iremos conociendo al protagonista, <strong>la raz\u00f3n de su verg\u00fcenza, de su derrota<\/strong>. Esta novela, como <em>El \u00e1ngulo ciego<\/em> y <em>Absoluta presencia<\/em>, aborda la cuesti\u00f3n del terrorismo. Pero lo hace de una manera indirecta y desde luego infrecuente. Con la sutileza propia de la literatura de Etxenike.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luisa Etxenike es una escritora de recorrido corto en cuanto al n\u00famero de p\u00e1ginas de sus libros. Maneja una prosa de una enorme precisi\u00f3n y ambas cosas, la precisi\u00f3n y la brevedad de sus novelas, est\u00e1n tan \u00edntimamente vinculadas que no se pueden separar en ning\u00fan momento. Aves del para\u00edso es un ejemplo perfecto de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[2926,2925],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4007"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4007"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4007\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4010,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4007\/revisions\/4010"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4007"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4007"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4007"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}