{"id":3787,"date":"2019-06-25T10:20:59","date_gmt":"2019-06-25T08:20:59","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=3787"},"modified":"2019-06-20T17:30:32","modified_gmt":"2019-06-20T15:30:32","slug":"un-libro-cada-semana-en-el-nombre-del-hijo-de-donna-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2019\/06\/25\/un-libro-cada-semana-en-el-nombre-del-hijo-de-donna-leon\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;En el nombre del hijo&#8217; de Donna Leon"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/06\/en-el-nombre-del-hijo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3789\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/06\/en-el-nombre-del-hijo-175x300.jpg\" alt=\"en-el-nombre-del-hijo\" width=\"175\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/06\/en-el-nombre-del-hijo-175x300.jpg 175w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/06\/en-el-nombre-del-hijo-768x1316.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/06\/en-el-nombre-del-hijo-598x1024.jpg 598w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/06\/en-el-nombre-del-hijo.jpg 2000w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>En las novelas de Donna Leon no suele haber cr\u00edmenes en serie ni excesivas truculencias. Todo transcurre a ritmo lento, como el fluir de las aguas por los canales de Venecia, donde transcurre la acci\u00f3n de sus historias. <em>En el nombre del hijo<\/em>, la \u00faltima entrega del comisario Brunetti, es otro ejemplo m\u00e1s de ello. <strong>Hay un solo crimen y se produce bien avanzada la novela<\/strong>, que mientras tanto ha ido discurriendo con morosidad y cuidado por los detalles.<br \/>\nBrunetti recibe un d\u00eda un extra\u00f1o encargo de su suegro, un arist\u00f3crata que parece conocer a todo el mundo en la capital de la antigua Seren\u00edsima Rep\u00fablica. <strong>Un amigo suyo<\/strong>, de origen espa\u00f1ol y que ha hecho una notable fortuna con el comercio de arte, <strong>quiere adoptar como hijo a un hombre a quien dobla la edad y con quien vive una relaci\u00f3n<\/strong> asumida por todos aunque no demasiado aireada. El suegro de Brunetti<strong> le pide que indague si la adopci\u00f3n<\/strong> \u2013contra la que est\u00e1n familiares y amigos del comerciante\u2013 se ha producido ya y qu\u00e9 efectos tendr\u00eda sobre la posible herencia.<br \/>\nEl comisario empieza a hacer algunas indagaciones a trav\u00e9s de la signorina Elettra, esa secretaria de eficacia casi sobrehumana que le ayuda en su tarea. Pero Elettra est\u00e1 a punto de irse de vacaciones, y la investigaci\u00f3n en archivos notariales y fiscales \u2013en los m\u00e1rgenes mismos de la ley\u2013 se paraliza, como todo en el puesto de Polic\u00eda cuando ella no trabaja. Mientras tanto, el comerciante muere de un derrame cerebral. Eso va a desencadenar algunas situaciones que requerir\u00e1n de un trabajo mucho m\u00e1s intenso de Brunetti, que <strong>deber\u00e1 averiguar<\/strong>, ahora s\u00ed con todas las bendiciones, <strong>todo lo posible sobre el gran beneficiario de esa muerte.<\/strong><br \/>\nDonna Leon se mantiene fiel a su estilo en esta novela que <strong>sigue describiendo una Venecia apasionante<\/strong> \u2013y por momentos vulgar, la corrupci\u00f3n y la ambici\u00f3n son iguales en todas partes\u2013, que queda lejos de la imagen que observan los turistas. La esposa de Brunetti tiene poco papel y en este caso los hijos son solo sombras que cruzan algunas p\u00e1ginas. Y ah\u00ed <strong>sigue Elettra, un personaje que merecer\u00eda protagonizar una novela<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En las novelas de Donna Leon no suele haber cr\u00edmenes en serie ni excesivas truculencias. Todo transcurre a ritmo lento, como el fluir de las aguas por los canales de Venecia, donde transcurre la acci\u00f3n de sus historias. En el nombre del hijo, la \u00faltima entrega del comisario Brunetti, es otro ejemplo m\u00e1s de ello. 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