{"id":371,"date":"2008-04-11T12:12:00","date_gmt":"2008-04-11T12:12:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=371"},"modified":"2008-04-11T12:12:00","modified_gmt":"2008-04-11T12:12:00","slug":"leer-no-gracias-ya-tengo-mi-movil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2008\/04\/11\/leer-no-gracias-ya-tengo-mi-movil\/","title":{"rendered":"\u00bfLeer? No, gracias. Ya tengo mi m\u00f3vil"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/divergencias\/files\/00962.gif\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\"><\/p>\n<p>Usted habr\u00e1 sufrido m\u00e1s de una vez <strong>un viaje en avi\u00f3n en clase turista<\/strong> (donde vuela el com\u00fan de los mortales). Un asiento estrecho, las rodillas clavadas contra el vecino de la fila de delante, el torso r\u00edgido porque no hay otra posibilidad, el peri\u00f3dico doblado en cuatro porque no se puede extender m\u00e1s o el libro aplastado contra la bandeja para intentar conseguir una distancia adecuada hasta los ojos. Y qu\u00e9 decir de los suculentos caramelos que ofrecen en algunos vuelos y la divertida pel\u00edcula que muestra d\u00f3nde est\u00e1n las salidas de emergencia y c\u00f3mo caen las mascarillas de ox\u00edgeno cuando se produce una despresurizaci\u00f3n. Pues bien, <strong>a todos esos atractivos del viaje en avi\u00f3n ahora se sumar\u00e1 el del vecino de asiento que a veinte cent\u00edmetros de nuestra cabeza habla por su m\u00f3vil<\/strong>. A gritos, me temo. <\/p>\n<p>Las compa\u00f1\u00edas a\u00e9reas van a empezar a <A href=\"http:\/\/www.elcorreo.com\/vizcaya\/20080408\/mundo\/cobertura-nubes-20080408.html\" title=\"http:\/\/www.elcorreodigital.com\/vizcaya\/20080408\/mundo\/cobertura-nubes-20080408.html\" id=\"link_0\">permitir el uso del m\u00f3vil<\/a>  dentro de los aviones. Una plaga b\u00edblica m\u00e1s en estos tiempos postmodernos que vivimos. \u00bfSe imaginan un avi\u00f3n completo, como van todos ahora, en el que quince o veinte personas hablan simult\u00e1neamente por tel\u00e9fono? Ayer, coment\u00e1ndolo con una compa\u00f1era, me dec\u00eda que terminar\u00e1n haciendo como antes con los adictos al tabaco: zonas de fumadores y no fumadores. Zonas para quienes van a hablar por sus m\u00f3viles y para quienes no van a hacerlo. No es un disparate. En algunos lugares, como Suiza, los <A href=\"http:\/\/www.trenes-suiza.com\/\" title=\"http:\/\/www.trenes-suiza.com\/\" id=\"link_1\">trenes de larga distancia<\/a>  llevan vagones <em>silenciosos<\/em>, en los que no se puede hablar por el m\u00f3vil, no hay m\u00fasica ambiental ni se informa de la llegada a la siguiente estaci\u00f3n. S\u00f3lo se permite hablar con el vecino de asiento en voz baja. Les aseguro que es <strong>una inenarrable sensaci\u00f3n de paz la que embarga al viajero<\/strong> mientras contempla por un lado las altas cumbres de los Alpes y por el otro la orilla de alg\u00fan lago. O mientras lee un libro. Por cierto, olv\u00eddense de la lectura en los aviones. \u00bfQui\u00e9n se va a poder concentrar mientras el vecino grita a un palmo las instrucciones para la pr\u00f3xima reuni\u00f3n de directivos de su empresa?<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Usted habr\u00e1 sufrido m\u00e1s de una vez un viaje en avi\u00f3n en clase turista (donde vuela el com\u00fan de los mortales). 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