{"id":3583,"date":"2019-01-17T12:00:53","date_gmt":"2019-01-17T10:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=3583"},"modified":"2019-01-11T21:33:23","modified_gmt":"2019-01-11T19:33:23","slug":"ningun-fin-de-semana-sin-musica-concierto-para-piano-y-orquesta-de-grieg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2019\/01\/17\/ningun-fin-de-semana-sin-musica-concierto-para-piano-y-orquesta-de-grieg\/","title":{"rendered":"Ning\u00fan fin de semana sin m\u00fasica: Concierto para piano y orquesta de Grieg"},"content":{"rendered":"<p>El Concierto para piano y orquesta de Grieg es una obra de juventud. Su autor ten\u00eda solo 24 a\u00f1os y lo escribi\u00f3<strong> influido por el impacto emocional que caus\u00f3 en \u00e9l la audici\u00f3n del concierto de Schumann<\/strong>. En esta pieza ya se observan algunos elementos del folclore noruego que luego utilizar\u00eda con profusi\u00f3n en sus obras, pero lo que hay sobre todo <strong>es un arrebato rom\u00e1ntico<\/strong> que le da todo su car\u00e1cter. Es curioso que pese al \u00e9xito inicial que tuvo la obra -se dice que incluso Liszt la toc\u00f3-, su autor no qued\u00f3 muy convencido. En realidad, no debi\u00f3 de quedar nada satisfecho porque la someti\u00f3 a m\u00faltiples revisiones hasta 1907, el mismo a\u00f1o de su muerte.<\/p>\n<p>Para situarnos, este concierto fue estrenado en 1868, y es seis a\u00f1os anterior al primero de Chaikovski. Los dos comparten el uso de melod\u00edas n\u00f3rdicas y un apasionamiento irresistible. Tambi\u00e9n, <strong>la inclusi\u00f3n de melod\u00edas<\/strong> que llegan con toda facilidad al alma del oyente. Sin duda por eso est\u00e1n en el repertorio de la inmensa mayor\u00eda de los grandes pianistas. Lo estaban en el de <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Arthur_Rubinstein\" rel=\"external nofollow\">Arthur Rubinstein<\/a>, a quien vemos aqu\u00ed tocando el\u00a0tercer movimiento. El v\u00eddeo no aporta informaci\u00f3n sobre la fecha del concierto, pero vemos al pianista ya muy mayor. <strong>Se retir\u00f3 en 1976 y no parece que la grabaci\u00f3n sea muy anterior a esa fecha<\/strong>. Da igual, es una gloria verlo y escucharlo. Disfruten.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/46PE_3Rp2ZY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Concierto para piano y orquesta de Grieg es una obra de juventud. Su autor ten\u00eda solo 24 a\u00f1os y lo escribi\u00f3 influido por el impacto emocional que caus\u00f3 en \u00e9l la audici\u00f3n del concierto de Schumann. En esta pieza ya se observan algunos elementos del folclore noruego que luego utilizar\u00eda con profusi\u00f3n en sus [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,8],"tags":[2718],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3583"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3583"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3583\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3587,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3583\/revisions\/3587"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3583"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3583"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3583"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}