{"id":3544,"date":"2018-12-18T10:00:41","date_gmt":"2018-12-18T08:00:41","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=3544"},"modified":"2018-12-14T14:06:29","modified_gmt":"2018-12-14T12:06:29","slug":"un-libro-cada-semana-feliz-final-de-isaac-rosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2018\/12\/18\/un-libro-cada-semana-feliz-final-de-isaac-rosa\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;Feliz final&#8217; de Isaac Rosa"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/12\/feliz-final.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3546\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/12\/feliz-final-176x300.jpg\" alt=\"feliz-final\" width=\"176\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/12\/feliz-final-176x300.jpg 176w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/12\/feliz-final-768x1309.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/12\/feliz-final-601x1024.jpg 601w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/12\/feliz-final.jpg 2000w\" sizes=\"(max-width: 176px) 100vw, 176px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Feliz final<\/em> ha sido <strong>una de las novelas m\u00e1s comentadas del \u00faltimo trimestre del a\u00f1o<\/strong>. Y no es para menos. El tema tratado tiene un gran impacto y la forma de abordarlo es sugerente y por momentos emocionante.<\/p>\n<p>La novela <strong>comienza justo con una ruptura<\/strong>: la del matrimonio formado por \u00c1ngela y Antonio: ella es profesora; \u00e9l, periodista. Tienen dos hijas y \u00e9l ven\u00eda de un divorcio anterior, con un hijo de esa relaci\u00f3n. A lo largo de una secuencia de <em>flashbacks<\/em>, ambos van recordando escenas de su vida en com\u00fan, explicando el mismo episodio cada uno desde su punto de vista, desde su recuerdo, ya condicionado por el fracaso de la pareja. Porque esa es una de las grandes aportaciones de la novela: la constataci\u00f3n de que <strong>una historia de amor nunca es como se cuenta, porque depende del punto de la misma en que se haga el relato<\/strong> para que este sea uno u otro.<\/p>\n<p>\u00c1ngela y Antonio pasan por todas las fases: un amor casi a primera vista, los encuentros primero clandestinos y luego ya a la luz del d\u00eda \u2013cuando \u00e9l ha anunciado a su esposa que quiere el divorcio\u2013, la pasi\u00f3n incontenible de la fase inicial, las primeras desavenencias, la llegada de las hijas, las diferentes formas de ver los cambios vitales que estas producen, el efecto de la crisis econ\u00f3mica sobre sus empleos y por tanto su estilo de vida, el desgaste inevitable, las expectativas incumplidas&#8230; Y<strong> una frase con la que comienza la novela y que se convierte en un lamento<\/strong>: \u00abNosotros \u00edbamos a envejecer juntos\u00bb.<\/p>\n<p><em>Feliz final<\/em> es una novela atractiva y amarga. Porque todos hemos conocido, como protagonistas o como espectadores, muchas relaciones como las que pueblan este libro. Que, por otra parte, est\u00e1 muy bien escrito.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Feliz final ha sido una de las novelas m\u00e1s comentadas del \u00faltimo trimestre del a\u00f1o. Y no es para menos. El tema tratado tiene un gran impacto y la forma de abordarlo es sugerente y por momentos emocionante. 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