{"id":3447,"date":"2018-10-02T10:00:27","date_gmt":"2018-10-02T08:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=3447"},"modified":"2018-09-25T21:03:39","modified_gmt":"2018-09-25T19:03:39","slug":"un-libro-cada-semana-el-dolor-de-los-demas-de-miguel-angel-hernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2018\/10\/02\/un-libro-cada-semana-el-dolor-de-los-demas-de-miguel-angel-hernandez\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;El dolor de los dem\u00e1s&#8217; de Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/09\/dolor.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3449\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/09\/dolor-191x300.jpg\" alt=\"dolor\" width=\"191\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/09\/dolor-191x300.jpg 191w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/09\/dolor-768x1206.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/09\/dolor-652x1024.jpg 652w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/09\/dolor.jpg 1654w\" sizes=\"(max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/><\/a>El inicio de este libro, un relato de <em>no ficci\u00f3n<\/em>, tiene una fuerza irresistible. <strong>El mejor amigo del autor, en la ya lejana Navidad de 1995, mat\u00f3 a su hermana y a continuaci\u00f3n se suicid\u00f3 arroj\u00e1ndose por un barranco<\/strong>. El caso estaba muy claro desde el punto de vista de la investigaci\u00f3n, as\u00ed que se cerr\u00f3 con rapidez. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, el autor, pr\u00f3ximo ya a los 40 a\u00f1os, <strong>decide contar qu\u00e9 fue lo que pas\u00f3<\/strong>, por qu\u00e9 un joven reci\u00e9n salido de la adolescencia que siempre hab\u00eda destacado por su buen comportamiento, su sensatez y su capacidad para mantenerse alejado de las locuras propias de la edad hab\u00eda sido capaz de algo semejante.<\/p>\n<p>Miguel \u00c1ngel Hern\u00e1ndez es profesor de Historia del Arte y hab\u00eda publicado ya, al margen de otros libros propios de su especialidad acad\u00e9mica, dos novelas: <em>Intento de escapada<\/em> y <em>El instante de peligro<\/em>, con la que qued\u00f3 finalista del premio Herralde. En <em>El dolor de los dem\u00e1s<\/em> cuenta de forma paralela sus recuerdos de la noche terrible del crimen y el funeral, dos d\u00edas m\u00e1s tarde, y el avance, m\u00e1s bien lento y no siempre lineal, de su propia investigaci\u00f3n. El resultado es un libro en la estela de los \u00faltimos relatos de Javier Cercas, con <strong>una primera persona narrativa que est\u00e1 muy pr\u00f3xima a los hechos pero que con frecuencia tropieza con muchas dificultades para entenderlos.<\/strong><\/p>\n<p><em>El dolor de los dem\u00e1s<\/em> no es un<em> thriller<\/em>. Y en el fondo ni siquiera importa demasiado que el autor averig\u00fce cosas nuevas sobre el crimen y el suicidio posterior. Como se dice desde el t\u00edtulo, el libro <strong>no trata sobre el dolor del asesino<\/strong>, que lo conducir\u00e1 al suicidio, y el de su familia, incapaz de comprender nada, incluso incapaz de asumir lo sucedido, sino de nuestro dolor. El del autor y el de los lectores, a cuenta de esas vidas que nos rodean y que somos incapaces de percibir m\u00e1s all\u00e1 de una superficie siempre enga\u00f1osa.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El inicio de este libro, un relato de no ficci\u00f3n, tiene una fuerza irresistible. El mejor amigo del autor, en la ya lejana Navidad de 1995, mat\u00f3 a su hermana y a continuaci\u00f3n se suicid\u00f3 arroj\u00e1ndose por un barranco. 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