{"id":3440,"date":"2018-09-25T10:00:16","date_gmt":"2018-09-25T08:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=3440"},"modified":"2018-09-20T18:58:35","modified_gmt":"2018-09-20T16:58:35","slug":"un-libro-cada-semana-mujeres-errantes-de-pilar-sanchez-vicente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2018\/09\/25\/un-libro-cada-semana-mujeres-errantes-de-pilar-sanchez-vicente\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;Mujeres errantes&#8217; de Pilar S\u00e1nchez Vicente"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/09\/mujeres-errantes.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3442\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/09\/mujeres-errantes-193x300.jpg\" alt=\"mujeres-errantes\" width=\"193\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/09\/mujeres-errantes-193x300.jpg 193w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/09\/mujeres-errantes.jpg 287w\" sizes=\"(max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><\/a>La vieja m\u00e1xima de Tolst\u00f3i sobre las familias felices y las infelices se cumple de manera escrupulosa. Pilar S\u00e1nchez Vicente lo demuestra en su \u00faltima novela, <em>Mujeres errantes<\/em>, que parte de un punto argumental que sin duda resulta atractivo. <strong>La protagonista de la historia es una c\u00e9lebre escritora suiza,<\/strong> que reside en Londres y es hija de una espa\u00f1ola que tras haber vivido muchos a\u00f1os al pie de los Alpes ha ido a pasar el final de sus d\u00edas a Gij\u00f3n, su tierra natal.<\/p>\n<p>Cuando la escritora va a visitarla, en parte porque sabe de su mal estado de salud y en parte tambi\u00e9n para compensar de alguna manera sus largas ausencias, se <strong>va a encontrar con un pasado que ella no conoci\u00f3 pero que ha condicionado su vida<\/strong>. Y va a hallar tambi\u00e9n <strong>una sorpresa: su madre le confesar\u00e1, pr\u00e1cticamente al morir, que en realidad no lo es<\/strong>. A partir de ah\u00ed,<strong> la protagonista debe descubrir qui\u00e9n la trajo al mundo<\/strong> y cu\u00e1l su origen real.<\/p>\n<p>Para ello, indaga en el pasado de quien cre\u00eda su madre, y ello la lleva a realizar <strong>un recorrido entre la antropolog\u00eda y la historia, por el Gij\u00f3n de la primera parte del siglo XX<\/strong>. La novelista cuenta c\u00f3mo era la ciudad, las costumbres, los salarios de la \u00e9poca, los rincones m\u00e1s populares, las tabernas, en un ejercicio de atractivo costumbrismo. Mientras, se va desentra\u00f1ando la madeja de una trama que es un homenaje a las mujeres que cargaron con el peso de la emigraci\u00f3n. Y eso afecta a quienes se fueron buscando una oportunidad, y quienes se quedaron, gestionando ausencias, duelos y miseria.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vieja m\u00e1xima de Tolst\u00f3i sobre las familias felices y las infelices se cumple de manera escrupulosa. Pilar S\u00e1nchez Vicente lo demuestra en su \u00faltima novela, Mujeres errantes, que parte de un punto argumental que sin duda resulta atractivo. 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