{"id":3292,"date":"2018-06-05T18:30:48","date_gmt":"2018-06-05T16:30:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=3292"},"modified":"2018-06-05T18:30:48","modified_gmt":"2018-06-05T16:30:48","slug":"un-libro-cada-semana-la-piramide-de-fango-de-andrea-camilleri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2018\/06\/05\/un-libro-cada-semana-la-piramide-de-fango-de-andrea-camilleri\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;La pir\u00e1mide de fango&#8217; de Andrea Camilleri"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/06\/fango.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3293\" src=\"\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/06\/fango-186x300.jpg\" alt=\"fango\" width=\"186\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/06\/fango-186x300.jpg 186w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/06\/fango-768x1239.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/06\/fango-635x1024.jpg 635w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/06\/fango.jpg 1613w\" sizes=\"(max-width: 186px) 100vw, 186px\" \/><\/a>Adentrarse en las p\u00e1ginas de las novelas de Camilleri protagonizadas por <strong>el comisario Montalbano<\/strong> es pasear por un <strong>territorio conocido<\/strong>. Ah\u00ed est\u00e1n la elusiva Livia, casi siempre al otro lado del tel\u00e9fono; los compa\u00f1eros de la comisar\u00eda, del inteligente y algo altivo Augello al torpe Cattarella; el amigo periodista de una cadena local de TV y su competidor, enemigo de Montalbano; Adelina, la asistenta y cocinera, que no soporta a Livia; y algunos m\u00e1s.<\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n, hay un cambio radical:<strong> llueve sobre Vig\u00e0ta, ese lugar inexistente de una Sicilia muy real<\/strong>. Llueve a mares. Tanto que las obras al aire libre se paralizan y se convierten en dep\u00f3sitos de fango. En una de esas obras, aparece<strong> el cad\u00e1ver de un joven contable con un balazo en la espalda.<\/strong> Montalbano y su equipo descubren pronto que la esposa del muerto, una joven y bella alemana que parece haber tenido varios amantes en el pueblo, tambi\u00e9n ha desaparecido. E incluso que con ellos viv\u00eda un misterioso personaje a quien nadie ha visto.<\/p>\n<p>Con<strong> la mafia algo m\u00e1s presente que en anteriores novelas<\/strong>, Montalbano aplica su m\u00e9todo a la investigaci\u00f3n mientras seguimos conociendo los platos m\u00e1s sabrosos de la cocina siciliana y penetrando en la psicolog\u00eda de los residentes en aquella tierra. Y eso es tan placentero que casi lo de menos es la trama criminal.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Adentrarse en las p\u00e1ginas de las novelas de Camilleri protagonizadas por el comisario Montalbano es pasear por un territorio conocido. 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