{"id":3244,"date":"2018-04-26T12:00:29","date_gmt":"2018-04-26T10:00:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=3244"},"modified":"2018-04-23T19:29:56","modified_gmt":"2018-04-23T17:29:56","slug":"ningun-fin-de-semana-sin-musica-obertura-cubana-de-gershwin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2018\/04\/26\/ningun-fin-de-semana-sin-musica-obertura-cubana-de-gershwin\/","title":{"rendered":"Ning\u00fan fin de semana sin m\u00fasica: &#8216;Obertura cubana&#8217; de Gershwin"},"content":{"rendered":"<p>Estos d\u00edas Cuba ha estado muy presente en los medios, por razones pol\u00edticas que conocen bien. As\u00ed que he pensado que quiz\u00e1 estar\u00eda bien proponerles una obra que, a\u00fan no habiendo sido escrita por un compositor de aquel pa\u00eds,<strong> tiene unas clar\u00edsimas influencias<\/strong> y no solo por el t\u00edtulo. El autor de esta <em>Obertura cubana<\/em> de ritmo chispeante es George Gershwin, y la obra est\u00e1 inspirada en una estancia de dos semanas que el compositor estadounidense realiz\u00f3 en febrero de 1932. La pieza se estren\u00f3 ese mismo verano y tuvo un gran \u00e9xito.<a href=\"http:\/\/gershwin.com\/\" rel=\"external nofollow\"> Gershwin<\/a> actu\u00f3 aqu\u00ed como siempre lo hac\u00eda: tom\u00f3 elementos del <strong>folclore y canciones de moda<\/strong> y lo mezcl\u00f3 todo en <strong>la coctelera de su inmenso talento<\/strong>.<\/p>\n<p>Del car\u00e1cter de la obra da buena idea el hecho de que el t\u00edtulo en el que primero pens\u00f3 Gershwin fue <em>Rumba<\/em>. Queda casi todo dicho con ello. Aqu\u00ed est\u00e1n su fabuloso<strong> sentido del ritmo<\/strong>, la <strong>facilidad mel\u00f3dica<\/strong> y esa capacidad para crear <strong>sonidos envolventes<\/strong> que atraen al oyente y lo trasladan a otros mundos. No es una obra tan redonda como la <em>Rapsodia in blue<\/em>, pero de alguna forma es comparable. Si esta \u00faltima est\u00e1 vinculada ya definitivamente a la ciudad de Nueva York, con el sonido de sus calles (el tr\u00e1fico, las sirenas de los bomberos y la Polic\u00eda, el jazz&#8230;), la <em>Obertura cubana<\/em> <strong>sugiere inevitablemente un paseo por el malec\u00f3n de La Habana<\/strong>, escuchando la m\u00fasica que sale de los cabar\u00e9s, la banda callejera, unos j\u00f3venes que bailan al son de las maracas que otros manejan&#8230; Una Cuba seguramente idealizada pero que es la que est\u00e1 en nuestro imaginario de esos a\u00f1os. Disfruten.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/kYr17m7mnM8\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estos d\u00edas Cuba ha estado muy presente en los medios, por razones pol\u00edticas que conocen bien. As\u00ed que he pensado que quiz\u00e1 estar\u00eda bien proponerles una obra que, a\u00fan no habiendo sido escrita por un compositor de aquel pa\u00eds, tiene unas clar\u00edsimas influencias y no solo por el t\u00edtulo. El autor de esta Obertura cubana [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,8],"tags":[585,1017,1361,1780,2069],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3244"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3244"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3244\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3246,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3244\/revisions\/3246"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3244"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3244"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3244"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}