{"id":3177,"date":"2018-03-13T10:00:11","date_gmt":"2018-03-13T08:00:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=3177"},"modified":"2018-03-10T21:06:04","modified_gmt":"2018-03-10T19:06:04","slug":"un-libro-cada-semana-maleza-de-daniel-ruiz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2018\/03\/13\/un-libro-cada-semana-maleza-de-daniel-ruiz\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;Maleza&#8217; de Daniel Ruiz"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/Maleza.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3179\" src=\"\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/Maleza-197x300.jpg\" alt=\"maleza\" width=\"197\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/Maleza-197x300.jpg 197w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/Maleza-768x1167.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/Maleza-674x1024.jpg 674w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2018\/03\/Maleza.jpg 2000w\" sizes=\"(max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/><\/a>En sus dos novelas anteriores,<em> Todo est\u00e1 bien<\/em> y<em> La gran ola<\/em>, Daniel Ruiz abordaba los <strong>muy actuales temas de la corrupci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong> \u2013y la asimilaci\u00f3n de la misma por la sociedad, porque sin ella no habr\u00eda prosperado la primera\u2013 <strong>y el complejo y no siempre \u00e9tico mundo de las relaciones<\/strong> en el seno de las empresas, con sus juegos de objetivos a conseguir y competencia entre compa\u00f1eros.<\/p>\n<p>En <em>Maleza<\/em>, se adentra en un mundo bien diferente. Aqu\u00ed no hay expertos en relaciones laborales que deben enfrentar a los empleados de las empresas para alcanzar un mayor rendimiento ni militantes de primer nivel en los partidos que trajinan asuntos muy poco claros. <strong>En las tres novelas cortas que forman el volumen asistiremos a la vida en un barrio de unos muchachos<\/strong> que quieren vengar la muerte del perro de uno de ellos;<strong> la trayectoria hacia la nada de un vendedor<\/strong> de electrodom\u00e9sticos cuya facturaci\u00f3n est\u00e1 en baja y que un d\u00eda encuentra una mano femenina amputada de un cuerpo que no se sabe d\u00f3nde est\u00e1, y<strong> la extra\u00f1a e inocente historia de amor de un muchacho<\/strong> con problemas ps\u00edquicos con una ni\u00f1a que reside en la urbanizaci\u00f3n donde \u00e9l trabaja.<\/p>\n<p>Todos <strong>los protagonistas son perdedores sin remedio.<\/strong> No hay salvaci\u00f3n posible para ellos porque est\u00e1n condenados a ser triturados por la m\u00e1quina del capitalismo m\u00e1s duro y el desprecio social m\u00e1s injusto. Con un estilo elaborado, que en algunos momentos recuerda al de los autores del <em>boom<\/em> latinoamericano, y con una capacidad de introspecci\u00f3n muy notable, Daniel Ruiz escribe un libro duro y al tiempo muy l\u00edrico.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En sus dos novelas anteriores, Todo est\u00e1 bien y La gran ola, Daniel Ruiz abordaba los muy actuales temas de la corrupci\u00f3n pol\u00edtica \u2013y la asimilaci\u00f3n de la misma por la sociedad, porque sin ella no habr\u00eda prosperado la primera\u2013 y el complejo y no siempre \u00e9tico mundo de las relaciones en el seno de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3177"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3177"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3177\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3180,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3177\/revisions\/3180"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}