{"id":3075,"date":"2018-01-09T12:00:20","date_gmt":"2018-01-09T10:00:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=3075"},"modified":"2017-12-29T12:59:39","modified_gmt":"2017-12-29T10:59:39","slug":"un-libro-cada-semana-la-decadencia-de-neron-golden-de-salman-rushdie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2018\/01\/09\/un-libro-cada-semana-la-decadencia-de-neron-golden-de-salman-rushdie\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;La decadencia de Ner\u00f3n Golden&#8217; de Salman Rushdie"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/12\/neron.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3077\" src=\"\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/12\/neron-175x300.jpg\" alt=\"neron\" width=\"175\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/12\/neron-175x300.jpg 175w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/12\/neron-768x1318.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/12\/neron-597x1024.jpg 597w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/12\/neron.jpg 2000w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>Por incre\u00edble que parezca, la condena a muerte dictada contra Salman Rushdie, que lo oblig\u00f3 a vivir oculto, cambiando de casa cada pocos d\u00edas para burlar a sus perseguidores, no le rest\u00f3 ni un \u00e1pice de sentido del humor. Lo demostr\u00f3 en las obras inmediatamente posteriores a esa d\u00e9cada de tinieblas y lo sigue haciendo en cada libro. En <em>La decadencia de Ner\u00f3n Golden<\/em> lo hay en abundancia, aunque <strong>la novela comience como una comedia y termine como una tragedia griega.<\/strong><\/p>\n<p>En esencia, lo que el lector encuentra en la \u00faltima obra del escritor angloindio es el relato que hace en primera persona Ren\u00e9, <strong>un joven guionista que halla en Ner\u00f3n Golden y su familia el material para preparar su gran pel\u00edcula<\/strong>. Golden es un magnate indio que se instala ya en la edad madura en el coraz\u00f3n de Nueva York, en una casa enorme con un patio ajardinado, que ocupa con sus tres hijos. El millonario perdi\u00f3 a su esposa en el atentado contra el hotel Taj Mahal de Bombay y luego rehace su vida junto a una joven rusa con la que se casa.<\/p>\n<p>Los hijos de Golden llevan nombres propios de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica, que han transformado en otros m\u00e1s breves, y <strong>tienen problemas: uno siente terror si sale de casa, otro es un pintor de val\u00eda pero desubicado y el tercero est\u00e1 peleado con su identidad sexual.<\/strong> En el caso del padre, la cuesti\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s compleja y se encuentra en <strong>algunas actividades que realiz\u00f3 a\u00f1os atr\u00e1s en su pa\u00eds y que lo enriquecieron<\/strong>&#8230; de manera no muy legal, como el lector ir\u00e1 descubriendo.<\/p>\n<p>A partir de esa trama, <strong>Rushdie arremete contra la postverdad, la correcci\u00f3n pol\u00edtica, la supercher\u00eda, la fama f\u00e1cil, la ficci\u00f3n vendida como realidad a trav\u00e9s de las redes sociales y otros muchos t\u00f3picos de hoy<\/strong>. Lo hace con una facilidad apabullante para la narraci\u00f3n, para hacer que el lector crea los episodios m\u00e1s inveros\u00edmiles y se meta en los escenarios m\u00e1s improbables. Cap\u00edtulo a cap\u00edtulo teje y desteje la madeja del relato, con un narrador que irrumpe como un personaje m\u00e1s y que reivindica su protagonismo en no pocos momentos. Y retratando a los contendientes en la batalla electoral como Jocker y Batwoman. No hay que explicar de parte de qui\u00e9n se pone el joven guionista (y el novelista, claro).<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por incre\u00edble que parezca, la condena a muerte dictada contra Salman Rushdie, que lo oblig\u00f3 a vivir oculto, cambiando de casa cada pocos d\u00edas para burlar a sus perseguidores, no le rest\u00f3 ni un \u00e1pice de sentido del humor. Lo demostr\u00f3 en las obras inmediatamente posteriores a esa d\u00e9cada de tinieblas y lo sigue haciendo [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[1177,1786,2673],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3075"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3075"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3075\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3078,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3075\/revisions\/3078"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}