{"id":2887,"date":"2017-08-28T12:05:44","date_gmt":"2017-08-28T10:05:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2887"},"modified":"2017-08-28T12:05:44","modified_gmt":"2017-08-28T10:05:44","slug":"un-libro-cada-semana-el-impulso-creativo-y-otros-cuentos-de-w-somerset-maugham","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2017\/08\/28\/un-libro-cada-semana-el-impulso-creativo-y-otros-cuentos-de-w-somerset-maugham\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#8216;El impulso creativo y otros cuentos&#8217; de W. Somerset Maugham"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/08\/impulso.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2889\" src=\"\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/08\/impulso-188x300.jpg\" alt=\"impulso\" width=\"188\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/08\/impulso-188x300.jpg 188w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/08\/impulso-768x1226.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/08\/impulso-641x1024.jpg 641w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/08\/impulso.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/a>Ahora puede parecer extra\u00f1o, pero en su momento <strong>la cr\u00edtica trat\u00f3 con un cierto desprecio a William Somerset Maugham<\/strong>. \u00bfLa acusaci\u00f3n? <strong>Hacer una literatura demasiado popular<\/strong>. Un siglo despu\u00e9s, la lectura de algunas de sus novelas y un pu\u00f1ado de sus cuentos es una experiencia ciertamente estimulante. No solo estamos ante un escritor que domina su oficio en cuanto a la t\u00e9cnica, sino tambi\u00e9n ante <strong>un vibrante narrador de historias que enganchan al lector.<\/strong><\/p>\n<p>Este volumen recoge una docena de cuentos de longitudes y tem\u00e1ticas muy distintas. Estamos ante <strong>un pol\u00edtico que tiene sue\u00f1os<\/strong> en los que aparece uno de sus rivales parlamentarios y descubre que este tambi\u00e9n sue\u00f1a lo mismo. Ante<strong>\u00a0tres amigas que invitan a una cuarta<\/strong> a una estancia vacacional y no saben que eso va a hacer temblar muchas cosas. O <strong>una hija y esposa que oculta<\/strong> un gran secreto. <strong>Una mujer de salud fr\u00e1gil<\/strong> que ha convertido ese problema en el eje de su vida&#8230; y la de quienes la rodean.<\/p>\n<p>Somerset Maugham se sirve de esas historias para indagar en lo m\u00e1s profundo del alma humana, para descubrir que tras la imagen de bondad de algunos se esconde un esp\u00edritu d\u00e9bil y un ego\u00edsmo sin l\u00edmite, o que incluso los seres m\u00e1s perversos son capaces de rasgos de bondad. Algunos relatos est\u00e1n ambientados en escenarios ex\u00f3ticos -algo que se encuentra con frecuencia en sus novelas- y otros en el coraz\u00f3n de Londres. Pero lo importante es que se trata de <strong>piezas de la mejor literatura<\/strong>.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora puede parecer extra\u00f1o, pero en su momento la cr\u00edtica trat\u00f3 con un cierto desprecio a William Somerset Maugham. \u00bfLa acusaci\u00f3n? Hacer una literatura demasiado popular. Un siglo despu\u00e9s, la lectura de algunas de sus novelas y un pu\u00f1ado de sus cuentos es una experiencia ciertamente estimulante. No solo estamos ante un escritor que domina [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2887"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2887"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2887\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2891,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2887\/revisions\/2891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2887"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2887"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2887"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}