{"id":28,"date":"2005-11-07T17:51:40","date_gmt":"2005-11-07T17:51:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=27"},"modified":"2005-11-07T17:51:40","modified_gmt":"2005-11-07T17:51:40","slug":"leer-perjudica-seriamente-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2005\/11\/07\/leer-perjudica-seriamente-salud\/","title":{"rendered":"Leer perjudica seriamente la salud"},"content":{"rendered":"<p><FONT size=2><SPAN style=\"FONT-FAMILY: arial\">La idea de abrir un debate sobre las relaciones entre el alcohol y la literatura es bastante antigua y s\u00f3lo sirve para dar el primer paso de un camino lleno de recovecos, cambios de sentido prohibidos, peajes con barrera y, desde luego, controles del alcoholemia. Podr\u00eda servir para hacerse preguntas del tipo: \u00bfPasar\u00edan un control antidoping los escritores? \u00bfQu\u00e9 fue primero, la borrachera o la literatura? \u00bfCu\u00e1ntos libros s\u00f3lo son comprensibles con una copita de m\u00e1s?, etc&#8230;<\/SPAN><BR style=\"FONT-FAMILY: arial\"><BR style=\"FONT-FAMILY: arial\"><SPAN style=\"FONT-FAMILY: arial\">En medio de tantas preguntas sin respuesta me qued\u00f3 con la capacidad de evocaci\u00f3n que tienen algunas lecturas a la hora de animarte a tomar un trago. Voy a citar cuatro casos, consciente de la lista es corta y admite tantas propuestas como gustos o estados de \u00e1nimo.<\/SPAN><BR style=\"FONT-FAMILY: arial\"><BR style=\"FONT-FAMILY: arial\"><SPAN style=\"FONT-FAMILY: arial\"><SPAN style=\"FONT-WEIGHT: bold\">1.- &#8216;Bajo el volc\u00e1n&#8217;<\/SPAN>: Es el origen de este comentario. El otro d\u00eda lo mencionaba con motivo del D\u00eda de los Muertos. Diga lo que diga Collins, un tequila reposado es bien bueno, tan bueno como un buen orujo. Y hay que ser muy fr\u00edo para leer el libro de Lowry sin sentir ganas de echarse un mezcal al coleto. (Con gusano)<\/SPAN><\/FONT><BR><BR><BR><BR><IMG style=\"WIDTH: 196px; HEIGHT: 308px\" src=\"\/divergencias\/files\/LongGoodbye.JPG\"><BR><BR><BR><BR><FONT size=2><SPAN style=\"FONT-WEIGHT: bold; FONT-FAMILY: arial\">2.- &#8216;El largo adi\u00f3s<\/SPAN><SPAN style=\"FONT-FAMILY: arial\">&#8216;: En este libro de Raymond Chandler aparece una estoica receta del gimlet (ginebra y lima). Philip Marlowe y su amigo Terry Lennox beben litros y litros de esta combinaci\u00f3n en el Victor. Con cada trago va naciendo una amistad que, con el tiempo, se convertir\u00e1 en una trampa. (La foto es de Elliot Gould, que interpret\u00f3 al detective de Chandler en el cine de la mano de Robert Altman. Es muy sesentero y se puede discutir si es un buen Marlowe) <\/SPAN><\/FONT><BR><BR><BR><IMG height=433 src=\"\/divergencias\/files\/Hemingway_..jpg\" width=520><BR><BR><FONT size=2><SPAN style=\"FONT-FAMILY: arial\"><SPAN style=\"FONT-WEIGHT: bold\">3.- &#8216;Islas en el Golfo&#8217;<\/SPAN>: Hemingway es uno de los escritores cuyo nombre no se puede separar del consumo de alcohol. De todas las bebidas de las que habla en sus libros me quedo con unos especiales gin tonics que su protagonista bebe sin reposo en el cap\u00edtulo final de Islas en el Golfo. Hace un calor abrasador, navegan en un barco por los cayos de Cuba y est\u00e1n persiguiendo a los supervivientes de un embarrancado submarino nazi. \u00bfQu\u00e9 toman? Heineken y unos gin tonics a los que, sabiamente, a\u00f1aden el agua de un coco reci\u00e9n cortado de la palmera. <\/SPAN><BR style=\"FONT-FAMILY: arial\"><BR style=\"FONT-FAMILY: arial\"><SPAN style=\"FONT-FAMILY: arial\">(En ese viaje, al protagonista le acompa\u00f1an dos vascos. Conoc\u00ed a la viuda de uno de ellos, que creo que todav\u00eda vive en Vitoria. Es una venerable se\u00f1ora que explica sin reparos como Hemingway, al describir ese imaginario crucero tras los marineros nazis, se inspir\u00f3 en las salidas de pesca en las que viajaba con su esposo cuando viv\u00edan en Cuba. Seg\u00fan ella, aquellas jornadas no eran otra cosa que una excusa para emborracharse hasta perder la conciencia. Y esta venerable se\u00f1ora me cont\u00f3, escandalizada, como a veces le daba verg\u00fcenza ir a la casa de Hemingway, porque se encontraba a en la piscina del Nobel a Marlene Dietrich y Ava Gardner \u00a1desnudas!).<\/SPAN><\/FONT><BR><BR><IMG height=518 src=\"\/divergencias\/files\/faulkner_01.jpg\" width=520><BR><BR><BR><BR><FONT style=\"FONT-FAMILY: arial\" size=2><SPAN style=\"FONT-WEIGHT: bold\">4.- &#8216;Gambito de caballo<\/SPAN>&#8216;<\/FONT><FONT size=2><SPAN style=\"FONT-FAMILY: arial\">: En uno de los cuentos de esta colecci\u00f3n, el gran William Faulkner describe la receta del whiskey sour sure\u00f1o: Lim\u00f3n, agua, whiskey y az\u00facar. No se pueden dar m\u00e1s datos sobre esta combinaci\u00f3n, puesto que -tal y como sucede en la historia- desconocerla puede ser una prueba de cargo en un juicio por asesinato.<\/SPAN><BR style=\"FONT-FAMILY: arial\"><\/FONT><BR><BR><BR><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La idea de abrir un debate sobre las relaciones entre el alcohol y la literatura es bastante antigua y s\u00f3lo sirve para dar el primer paso de un camino lleno de recovecos, cambios de sentido prohibidos, peajes con barrera y, desde luego, controles del alcoholemia. 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