{"id":2784,"date":"2017-04-06T12:00:31","date_gmt":"2017-04-06T10:00:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2784"},"modified":"2017-04-06T12:00:31","modified_gmt":"2017-04-06T10:00:31","slug":"ningun-fin-de-semana-sin-musica-la-opera-de-tres-peniques-de-kurt-weill-y-bertolt-brecht","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2017\/04\/06\/ningun-fin-de-semana-sin-musica-la-opera-de-tres-peniques-de-kurt-weill-y-bertolt-brecht\/","title":{"rendered":"Ning\u00fan fin de semana sin m\u00fasica. &#039;La \u00f3pera de tres peniques&#039; de Kurt Weill y Bertolt Brecht"},"content":{"rendered":"<p>Hay un dicho que asegura que es <strong>mejor librarse de los tiempos interesantes<\/strong>. Sin duda lo fueron los a\u00f1os finales de la d\u00e9cada de los veinte y los primeros treinta del siglo pasado, y \u00a0m\u00e1s en una ciudad como Berl\u00edn. Aunque ya saben ustedes c\u00f3mo termin\u00f3 aquello. Mal, muy mal. En aquel ambiente de crisis, efervescencia cultural y social y desastre pol\u00edtico, nacieron algunas obras de gran calidad que luego tuvieron una enorme influencia en el devenir art\u00edstico del resto del siglo. Entre las personalidades que lo hicieron posible dos destacan con luz propia: el compositor <a href=\"http:\/\/www.kwf.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Kurt Weill <\/a>y el escritor <a href=\"http:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/b\/brecht.htm\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Bertolt Brecht<\/a>. En las \u00faltimas semanas del verano de 1928, cuando a\u00fan era posible pensar en la felicidad y los locos a\u00f1os veinte eran eso, a\u00f1os locos sin la presencia amenazante del manicomio, estrenaron esta obra que mezcla numerosos elementos e influencias, de la m\u00fasica culta al cabaret y del marxismo a la tradici\u00f3n literaria del siglo XVIII.<\/p>\n<p>Como sucede con <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Porgy_y_Bess\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Porgy and Bess<\/a><\/em> (estrenada siete a\u00f1os m\u00e1s tarde), muchos fragmentos de esta \u00f3pera han sido adaptados para su interpretaci\u00f3n por cantantes de todos los g\u00e9neros. Pero antes de que eso sucediera, los nazis que llegaron al poder en 1933 (y Weill y su esposa tuvieron la vista de salir corriendo de inmediato) <strong>consideraron que esta m\u00fasica era &#8220;degenerada&#8221;.<\/strong> Aqu\u00ed les dejo uno de los fragmentos m\u00e1s c\u00e9lebres. Ustedes dir\u00e1n si se lo parece (lo de degenerada).<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/X7eO7MKEZAY\" frameborder=\"0\" width=\"640\" height=\"360\"><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un dicho que asegura que es mejor librarse de los tiempos interesantes. Sin duda lo fueron los a\u00f1os finales de la d\u00e9cada de los veinte y los primeros treinta del siglo pasado, y \u00a0m\u00e1s en una ciudad como Berl\u00edn. Aunque ya saben ustedes c\u00f3mo termin\u00f3 aquello. Mal, muy mal. En aquel ambiente de crisis, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,8],"tags":[81,268,571,2600],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2784"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2784"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2784\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2784"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2784"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2784"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}