{"id":2751,"date":"2017-02-13T10:00:49","date_gmt":"2017-02-13T08:00:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2751"},"modified":"2017-02-13T10:00:49","modified_gmt":"2017-02-13T08:00:49","slug":"un-libro-cada-semana-prologo-para-una-guerra-de-ivan-repila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2017\/02\/13\/un-libro-cada-semana-prologo-para-una-guerra-de-ivan-repila\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Pr\u00f3logo para una guerra&#039; de Iv\u00e1n Repila"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/02\/repila.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2752\" title=\"repila\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/02\/repila.jpg\" alt=\"\" width=\"176\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/02\/repila.jpg 2000w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/02\/repila-176x300.jpg 176w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/02\/repila-768x1307.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/02\/repila-602x1024.jpg 602w\" sizes=\"(max-width: 176px) 100vw, 176px\" \/><\/a>La tercera novela del bilba\u00edno Iv\u00e1n Repila es un texto cargado de simbolismos, cr\u00edptico en algunos momentos, que presenta a<strong> dos personajes que son diferentes<\/strong> solo porque las circunstancias as\u00ed lo han hecho. En una ciudad que no se nombra nunca y que no es posible identificar con la informaci\u00f3n que el lector recibe, <strong>un arquitecto joven recibe el encargo de un proyecto de urbanizaci\u00f3n en el que pretende volcar su personalidad y su af\u00e1n de perdurar<\/strong>. Junto a \u00e9l est\u00e1 una mujer enigm\u00e1tica, que se encuentra inc\u00f3moda en el mundo en que vive y que tampoco termina de entender el af\u00e1n del arquitecto por grabar su nombre a fuego en un futuro que no se sabe muy bien c\u00f3mo ser\u00e1.<\/p>\n<p>La mujer es <strong>el punto de conexi\u00f3n con el otro protagonista del libro: el hombre que un d\u00eda decidi\u00f3 no hablar<\/strong> tras una gran p\u00e9rdida y a quien todos llaman desde entonces <em>el mudo<\/em>. Se trata de un tipo solitario, que vive al borde mismo de la marginalidad, y que terminar\u00e1 acerc\u00e1ndose al arquitecto a cuenta de la obra que este ha dise\u00f1ado.<\/p>\n<p>En este tiempo de literatura de f\u00e1cil asimilaci\u00f3n \u2013y r\u00e1pido olvido\u2013, Repila publica una novela que exige atenci\u00f3n y que el lector ponga de su parte bastante m\u00e1s que en otras. Hay mensajes que requieren detenimiento, y unos poemas al final del texto que no deber\u00eda saltarse nadie porque son verdaderamente hermosos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tercera novela del bilba\u00edno Iv\u00e1n Repila es un texto cargado de simbolismos, cr\u00edptico en algunos momentos, que presenta a dos personajes que son diferentes solo porque las circunstancias as\u00ed lo han hecho. En una ciudad que no se nombra nunca y que no es posible identificar con la informaci\u00f3n que el lector recibe, un [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2751"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2751"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2751\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}