{"id":2673,"date":"2016-10-03T10:00:05","date_gmt":"2016-10-03T08:00:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2673"},"modified":"2016-10-03T10:00:05","modified_gmt":"2016-10-03T08:00:05","slug":"un-libro-cada-semana-tan-poca-vida-de-hanya-yanagihara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2016\/10\/03\/un-libro-cada-semana-tan-poca-vida-de-hanya-yanagihara\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Tan poca vida&#039; de Hanya Yanagihara"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/09\/Yanagihara.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2674\" title=\"Yanagihara\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/09\/Yanagihara.jpg\" alt=\"\" width=\"195\" height=\"300\" \/><\/a>La simple explicaci\u00f3n del<strong> t\u00edtulo de esta novela puede servir para que el lector se haga una idea muy clara de su contenido<\/strong> y del tono de la misma: es el reproche que un hombre hace a un muchacho a quien ha prostituido cuando observa desde una rendija que no pone demasiado entusiasmo mientras est\u00e1 con los clientes. No muestres tan poca vida, le dice.<\/p>\n<p>Hanya Yanagihara ha escrito una <strong>novela monumental en varios sentidos: por su dimensi\u00f3n<\/strong> (mil p\u00e1ginas en la edici\u00f3n espa\u00f1ola)<strong> y por su ambici\u00f3n<\/strong>, sobre todo. Porque en pocos libros como este hay detr\u00e1s una autora con tal capacidad para <strong>desmenuzar el alma humana, para abrirla como si tuviera un bistur\u00ed<\/strong> y mostrar lo que hay en el interior.<\/p>\n<p>Lo que cuenta la novela es la historia de cuatro j\u00f3venes que se conocen en su etapa universitaria y se hacen amigos pese a sus diferencias sociales, raciales y de intereses. Esa relaci\u00f3n se extiende a lo largo de m\u00e1s de treinta a\u00f1os con los l\u00f3gicos altibajos y con apariciones y desapariciones de nuevos personajes.<\/p>\n<p>Yanagihara muestra<strong> la complejidad de la sexualidad masculina en este tiempo de inestabilidad emocional<\/strong>. Y lo hace<strong> sin dejar fuera ni un gramo de dolor<\/strong>; del dolor por no entender lo que significa el amor a estas alturas de la civilizaci\u00f3n, por no ser capaz de dar el valor justo \u2013no menos pero tampoco m\u00e1s\u2013 al sexo que todo lo invade, por pensar que ese mismo amor puede ser el salvavidas en cualquier situaci\u00f3n y descubrir que no siempre es as\u00ed&#8230;<strong> La novela es un canto a la amistad<\/strong>, que a los personajes solo alcanza cuando el desgarro ya no tiene remedio, cuando sus vidas se han perdido para siempre.<\/p>\n<p><em>Tan poca vida<\/em> es una novela intensa, sofocante por momentos y valiente. Quiz\u00e1 la novela m\u00e1s espec\u00edficamente masculina en d\u00e9cadas, aunque ello no significa que no interese a las mujeres. Antes al contrario: si alguna piensa que la psicolog\u00eda masculina es muy simple debe leer este libro para convencerse de que est\u00e1 en un error.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La simple explicaci\u00f3n del t\u00edtulo de esta novela puede servir para que el lector se haga una idea muy clara de su contenido y del tono de la misma: es el reproche que un hombre hace a un muchacho a quien ha prostituido cuando observa desde una rendija que no pone demasiado entusiasmo mientras est\u00e1 [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[699,1450,2260],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2673"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2673"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2673\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2673"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2673"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2673"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}