{"id":2654,"date":"2016-09-05T10:00:23","date_gmt":"2016-09-05T08:00:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2654"},"modified":"2016-09-05T10:00:23","modified_gmt":"2016-09-05T08:00:23","slug":"un-libro-cada-semana-tres-dias-y-una-vida-de-pierre-lemaitre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2016\/09\/05\/un-libro-cada-semana-tres-dias-y-una-vida-de-pierre-lemaitre\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Tres d\u00edas y una vida&#039; de Pierre Lemaitre"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/08\/tres-dias-y-una-vida.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2655\" title=\"Tres dias y una vida_135X220\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/08\/tres-dias-y-una-vida.jpg\" alt=\"\" width=\"186\" height=\"300\" \/><\/a>En un rapto de locura, <strong>un ni\u00f1o de doce a\u00f1os mata a un amiguito de seis<\/strong> y luego carga con el cad\u00e1ver unos centenares de metros para ocultarlo en una zanja semicubierta por un gran \u00e1rbol ca\u00eddo. Ese es el punto de arranque de la \u00faltima novela de Pierre Lemaitre, ganador del Goncourt con <a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2014\/05\/19\/un-libro-cada-semana-nos-vemos-alla-arriba-de-pierre-lemaitre\/\" target=\"_blank\">Nos vemos all\u00e1 arriba<\/a> y autor de la exitosa serie policial protagonizada por <a href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/tag\/verhoeven\/\" target=\"_blank\">Camille Verhoeven<\/a>.<\/p>\n<p>La novela es <strong>el relato de lo que sucede despu\u00e9s de ese crimen<\/strong>. Del temor del muchachito a ser descubierto, de los fantasmas que lo acosan a cada momento, de la ignorancia de la madre con la que vive \u2013su padre ha emprendido una nueva vida\u2013 y de la turbia y confusa relaci\u00f3n con otros ni\u00f1os y adolescentes del pueblo. <strong>La primera parte del relato ocupa tres d\u00edas<\/strong>, como indica el t\u00edtulo. Pero es obvio que <strong>algo as\u00ed marca una vida<\/strong> porque no se puede enterrar como si no hubiera sucedido. Y ah\u00ed est\u00e1 la segunda parte de la novela.<\/p>\n<p>Lemaitre es <strong>el narrador m\u00e1s directo que se encuentra hoy en las librer\u00edas<\/strong>. Su econom\u00eda de medios es ejemplar: <strong>en sus novelas no sobra una escena<\/strong> ni hay una descripci\u00f3n que no contenga informaci\u00f3n relevante. Deber\u00edan aprender muchos escritores y deber\u00edamos tomar nota todos los periodistas. Por ello, el relato avanza a gran velocidad, lo mismo cuando cuenta la marcha de la investigaci\u00f3n que cuando se adentra en la cabeza del protagonista para describir sus temores. <em>Tres d\u00edas y una vida<\/em> no es una novela policial al uso. En realidad, la investigaci\u00f3n de la desaparici\u00f3n del ni\u00f1o (puesto que en un principio es eso, una desaparici\u00f3n) es instrumental a los efectos del relato. Pero eso no quita para que <strong>el final contenga una sorpresa<\/strong> marca de la casa.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un rapto de locura, un ni\u00f1o de doce a\u00f1os mata a un amiguito de seis y luego carga con el cad\u00e1ver unos centenares de metros para ocultarlo en una zanja semicubierta por un gran \u00e1rbol ca\u00eddo. Ese es el punto de arranque de la \u00faltima novela de Pierre Lemaitre, ganador del Goncourt con Nos [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[355,1983],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2654"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2654"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2654\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}