{"id":2608,"date":"2016-06-27T10:00:55","date_gmt":"2016-06-27T08:00:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2608"},"modified":"2016-06-27T10:00:55","modified_gmt":"2016-06-27T08:00:55","slug":"un-libro-cada-semana-la-habitacion-de-jonas-karlsson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2016\/06\/27\/un-libro-cada-semana-la-habitacion-de-jonas-karlsson\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;La habitaci\u00f3n&#039; de Jonas Karlsson"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/06\/la-habitacion.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2609\" title=\"Habitacion, La_135X220\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/06\/la-habitacion.jpg\" alt=\"\" width=\"187\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/06\/la-habitacion.jpg 1624w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/06\/la-habitacion-187x300.jpg 187w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/06\/la-habitacion-768x1229.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/06\/la-habitacion-640x1024.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 187px) 100vw, 187px\" \/><\/a>Jonas Karlsson es actor de cine y teatro y se suma a una moda que ha invadido el continente: la de que <strong>personalidades del mundo de la interpretaci\u00f3n escriban novelas<\/strong>. Y en este caso, con un planteamiento arriesgado en el que se observa la influencia de la t\u00e9cnica teatral: la acci\u00f3n de <em>La habitaci\u00f3n<\/em> transcurre casi en su totalidad en<strong> el espacio limitado de una oficina<\/strong>, con unos pocos despachos, una dependencia donde existen varias mesas y un cuarto con m\u00e1quinas de bebidas y comida.<\/p>\n<p>A esa oficina llega un d\u00eda Bj\u00f6rn, un joven empleado que <strong>est\u00e1 empe\u00f1ado en demostrar que puede ser el mejor haciendo su tarea<\/strong>. Y lo hace de forma m\u00e1s que visible: es el primero que llega al trabajo, reduce los descansos al m\u00ednimo, es meticuloso de una manera enfermiza y apenas se relaciona con sus compa\u00f1eros para no perder el tiempo. Un d\u00eda, de manera casual, <strong>descubre un peque\u00f1o cuarto sin apenas mobiliario<\/strong>. Ese ser\u00e1 el lugar al que se retire primero a descansar y luego a preparar algunos trabajos especiales. Solo hay un problema: que nadie admite que esa estancia exista.<\/p>\n<p>El lector descubre pronto que el protagonista\/narrador es <strong>una especie de psic\u00f3pata<\/strong>. Tambi\u00e9n descubre enseguida que su mente retorcida es perfecta para hacer un retrato l\u00facido y descarnado de las relaciones humanas en organizaciones despersonalizadas y tecnificadas como son hoy muchas empresas. Esta novela con recursos de teatro del absurdo y aromas de Kafka y Melville es un ejercicio de inteligente humor surrealista. Humor negro, por supuesto.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jonas Karlsson es actor de cine y teatro y se suma a una moda que ha invadido el continente: la de que personalidades del mundo de la interpretaci\u00f3n escriban novelas. 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