{"id":2569,"date":"2016-05-02T10:00:48","date_gmt":"2016-05-02T08:00:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2569"},"modified":"2016-05-02T10:00:48","modified_gmt":"2016-05-02T08:00:48","slug":"un-libro-cada-semana-la-presa-de-irene-nemirovsky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2016\/05\/02\/un-libro-cada-semana-la-presa-de-irene-nemirovsky\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;La presa&#039; de Ir\u00e8ne N\u00e9mirovsky"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/04\/presa_.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2570\" title=\"Proie, La_135X220\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/04\/presa_.jpg\" alt=\"\" width=\"186\" height=\"300\" \/><\/a>La posteridad est\u00e1 haciendo justicia a una escritora que acumul\u00f3 infortunios personales en vida, hasta el extremo de morir en Auschwitz sin haber cumplido los 40 a\u00f1os. Ir\u00e8ne N\u00e9mirovsky fue lanzada a <strong>la fama hace poco m\u00e1s de diez a\u00f1os<\/strong>, cuando sus descendientes descubrieron primero y publicaron despu\u00e9s <em>Suite francesa<\/em>, su mejor obra, que estaba sin terminar.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os sucesivos han ido public\u00e1ndose en castellano libros que no hab\u00edan visto la luz hasta muy tard\u00edamente en su franc\u00e9s original o, como es el caso, s\u00ed fueron editados en su momento pero no hab\u00edan sido traducidos. <em>La presa<\/em> lleg\u00f3 a las librer\u00edas <strong>en 1938 y narra la historia de un joven<\/strong> nacido en el seno de una familia acomodada venida a menos por la enfermedad del padre. Jean-Luc, que as\u00ed se llama, quiere <strong>esquivar a toda costa la miseria<\/strong> a la que a corto plazo se siente condenado, y cuando conoce a una joven heredera de un imperio financiero se da cuenta de que ella es la v\u00eda para lograr su objetivo.<br \/>\nA partir de ah\u00ed, en <strong>una trayectoria que tiene no poco de stendhaliana<\/strong>, Jean-Luc guiar\u00e1 su actuaci\u00f3n con el \u00fanico principio de buscar un acomodo en lo m\u00e1s alto de la sociedad francesa, aunque eso signifique traicionar a los suyos y tambi\u00e9n a s\u00ed mismo. Se dar\u00e1 cuenta de ello cuando su carrera se frene de golpe y descubra que ya no tiene nada ni nadie a quien agarrarse.<br \/>\nN\u00e9mirovsky escribe un texto que <strong>profundiza en costumbres, sentimientos y culpas con un lenguaje terso, de resonancias cl\u00e1sicas<\/strong>, sin estridencias. En sus libros, lo importante no es tanto lo que pasa, aunque s\u00ed suceden cosas, como la forma en la que lo cuenta. Y esa suele ser <strong>la piedra angular de la gran literatura.<\/strong><\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La posteridad est\u00e1 haciendo justicia a una escritora que acumul\u00f3 infortunios personales en vida, hasta el extremo de morir en Auschwitz sin haber cumplido los 40 a\u00f1os. Ir\u00e8ne N\u00e9mirovsky fue lanzada a la fama hace poco m\u00e1s de diez a\u00f1os, cuando sus descendientes descubrieron primero y publicaron despu\u00e9s Suite francesa, su mejor obra, que estaba [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[139,955,2324],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2569"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2569"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2569\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2569"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2569"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2569"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}