{"id":2535,"date":"2016-04-04T10:00:59","date_gmt":"2016-04-04T08:00:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2535"},"modified":"2016-04-04T10:00:59","modified_gmt":"2016-04-04T08:00:59","slug":"un-libro-cada-semana-corazon-amarillo-sangre-azul-de-eva-blanch","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2016\/04\/04\/un-libro-cada-semana-corazon-amarillo-sangre-azul-de-eva-blanch\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Coraz\u00f3n amarillo sangre azul&#039; de Eva Blanch"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/03\/blanch.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2536\" title=\"blanch\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/03\/blanch.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/03\/blanch.jpg 2000w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/03\/blanch-200x300.jpg 200w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/03\/blanch-768x1151.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/03\/blanch-683x1024.jpg 683w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Hace un a\u00f1o, Milena Busquets public\u00f3 <em>Tambi\u00e9n esto pasar\u00e1<\/em>, una novela de no ficci\u00f3n que narra las semanas inmediatamente posteriores a la muerte de la madre de la narradora, lo que le sirve para reconstruir <strong>la relaci\u00f3n entre ambas y el vac\u00edo que su desaparici\u00f3n<\/strong> ha dejado. Sucede que <strong>la madre era Esther Tusquets<\/strong>, escritora y sobre todo una de las editoras m\u00e1s importantes del \u00faltimo medio siglo en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Ahora <strong>Eva Blanch se aproxima al mismo territorio y de similar manera<\/strong>: lo que cuenta en <em>Coraz\u00f3n amarillo sangre azul<\/em> son las \u00faltimas semanas de vida de Tusquets, lo que tambi\u00e9n la da pie para recrear algunos episodios del pasado e incluso <strong>para revisar su propia relaci\u00f3n \u2013la de la autora\u2013 con su marido<\/strong>. Su marido es, no por casualidad, el hermano de la editora, un conocido arquitecto y pintor que aqu\u00ed no se llama \u00d3scar sino H\u00e9ctor. Claro que tampoco la editora se llama con su nombre. Uno de los juegos que debe hacer el lector es fijarse en las iniciales, o en variaciones simples de los nombres, para comprender a qui\u00e9n corresponden. Ana Mar\u00eda Moix, por ejemplo, es Ada en este relato. Y la autora no es Eva, sino Clara.<\/p>\n<p><strong>Lo que Blanch cuenta<\/strong>, mezclando puntos de vista y distintos estilos (a veces la narradora se nombra a s\u00ed misma en tercera persona, como La Cu\u00f1ada; otras cuenta en primera persona que se entrevista con alg\u00fan personaje relevante en la vida de la editora para obtener informaci\u00f3n&#8230;) <strong>es la preagon\u00eda y la muerte<\/strong> de la protagonista. Y <strong>lo que aparece es una mujer libre, con un talento inmenso y una capacidad inusitada para crear el caos<\/strong> a su alrededor. Desde que irrumpe en casa de su hermano con un anuncio lac\u00f3nico y sorprendente (\u00abComo imaginar\u00e1s, he venido aqu\u00ed para morir\u00bb), la vida de todos cambia y de qu\u00e9 manera. La narradora descubre entonces que la escritura es la \u00fanica salvaci\u00f3n \u2013pero tambi\u00e9n puede ser la penitencia\u2013 en un mundo complejo y cruel.<\/p>\n<p>Por las p\u00e1ginas de la novela desfilan en un atractivo desorden casas de Pedralbes, hospitales y geri\u00e1tricos; criadas latinoamericanas, psiquiatras que se toman muchas confianzas, una hija \u2013que no se llama Milena, sino Ginebra\u2013 que tiene una relaci\u00f3n desconcertante con su madre, un hermano al borde de un ataque de nervios, unos m\u00e9dicos desesperados y unas amigas perplejas. Luego est\u00e1n <strong>la vida libre y heterodoxa de la editora<\/strong>, su pasi\u00f3n por el p\u00f3ker y sus sentencias sabias, como la que deja a sus allegados a modo de despedida: \u00abDejad en paz a los alcoh\u00f3licos y no olvid\u00e9is que los cisnes cantan antes de morir\u00bb.<\/p>\n<p>El lector puede comparar las dos novelas sobre Esther Tusquets. Es <strong>un divertido juego literario<\/strong>. <em>Coraz\u00f3n amarillo sangre azul<\/em> no es la m\u00e1s condescendiente.<\/p>\n<p><em>\u00a0(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace un a\u00f1o, Milena Busquets public\u00f3 Tambi\u00e9n esto pasar\u00e1, una novela de no ficci\u00f3n que narra las semanas inmediatamente posteriores a la muerte de la madre de la narradora, lo que le sirve para reconstruir la relaci\u00f3n entre ambas y el vac\u00edo que su desaparici\u00f3n ha dejado. 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