{"id":2506,"date":"2016-02-22T10:00:04","date_gmt":"2016-02-22T08:00:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2506"},"modified":"2016-02-22T10:00:04","modified_gmt":"2016-02-22T08:00:04","slug":"un-libro-cada-semana-la-vispera-de-casi-todo-de-victor-del-arbol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2016\/02\/22\/un-libro-cada-semana-la-vispera-de-casi-todo-de-victor-del-arbol\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;La v\u00edspera de casi todo&#039; de V\u00edctor del \u00c1rbol"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/02\/la-vispera-de-casi-todo-.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2507\" title=\"la-vispera-de-casi-todo-\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/02\/la-vispera-de-casi-todo-.jpg\" alt=\"\" width=\"178\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/02\/la-vispera-de-casi-todo-.jpg 2000w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/02\/la-vispera-de-casi-todo--768x1289.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/02\/la-vispera-de-casi-todo--610x1024.jpg 610w\" sizes=\"(max-width: 178px) 100vw, 178px\" \/><\/a>Un polic\u00eda <strong>agobiado por su propia conciencia<\/strong>, una mujer que <strong>huye de su familia<\/strong> y de s\u00ed misma, un anciano con una <strong>deuda pendiente<\/strong> desde la Argentina de Videla, un adolescente con un <strong>grave problema para discernir<\/strong> entre realidad y sue\u00f1os&#8230; Son algunos de los personajes de la \u00faltima novela de V\u00edctor del \u00c1rbol, galardonada con el premio Nadal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La novela <strong>narra de forma paralela varias historias en distintos escenarios<\/strong> jugando tambi\u00e9n con el tiempo, pero b\u00e1sicamente puede resumirse as\u00ed: un polic\u00eda que hubo de enfrentarse al asesinato de una ni\u00f1a por parte de un pederasta pide un cambio de destino para alejarse de los fantasmas que lo persiguen desde entonces. En La Coru\u00f1a, una noche de guardia, recibe un aviso del hospital: una mujer que ha llegado con graves heridas quiere hablar con \u00e9l. Ella ha cambiado su identidad y arrastra su propia historia de sufrimiento y locura, que fue lo que la llev\u00f3 hasta la Costa da Morte. All\u00ed ha conocido al anciano y a su nieto, y a una mujer que regenta un peque\u00f1o hotel y que se evade tocando piezas cl\u00e1sicas en un viejo piano de cola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>V\u00edctor del \u00c1rbol construye la novela con un tipo de personaje que resultar\u00e1 familiar a sus lectores: <strong>seres desgarrados por episodios del pasado<\/strong>, cuyas vidas est\u00e1n a punto de naufragar pero a los que a\u00fan queda un resto de energ\u00eda para tratar de salir del infierno en el que viven. El escritor catal\u00e1n somete a la m\u00e1xima presi\u00f3n a sus personajes,<strong> los coloca al l\u00edmite de su capacidad de resistencia<\/strong>, los enfrenta a su propio sistema de valores y no les da ni un respiro. Tampoco se lo da al lector. No hay en esta novela ni un resquicio para el humor o la frivolidad. El lector se ve sometido a una vor\u00e1gine porque <strong>todos los protagonistas tienen algo que permitir\u00eda salvarlos y todos han obrado tan mal en alg\u00fan momento<\/strong> de sus vidas que deber\u00edan ser condenados. M\u00e1s o menos como cada uno de nosotros.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un polic\u00eda agobiado por su propia conciencia, una mujer que huye de su familia y de s\u00ed misma, un anciano con una deuda pendiente desde la Argentina de Videla, un adolescente con un grave problema para discernir entre realidad y sue\u00f1os&#8230; Son algunos de los personajes de la \u00faltima novela de V\u00edctor del \u00c1rbol, galardonada [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[158,557,659,1987],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2506"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2506"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2506\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}