{"id":2483,"date":"2016-01-18T10:00:10","date_gmt":"2016-01-18T08:00:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2483"},"modified":"2016-01-18T10:00:10","modified_gmt":"2016-01-18T08:00:10","slug":"un-libro-cada-semana-llegaron-de-fernando-vallejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2016\/01\/18\/un-libro-cada-semana-llegaron-de-fernando-vallejo\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;\u00a1Llegaron!&#039; de Fernando Vallejo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/01\/Llegaron.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2484\" title=\"Llegaron\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/01\/Llegaron.jpg\" alt=\"\" width=\"186\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/01\/Llegaron.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/01\/Llegaron-186x300.jpg 186w\" sizes=\"(max-width: 186px) 100vw, 186px\" \/><\/a>Fernando Vallejo es un <strong>escritor de biograf\u00eda singular<\/strong> (renunci\u00f3 a la ciudadan\u00eda colombiana por la mexicana, pero luego trat\u00f3 de recuperarla; fue un pianista excelente; ha dirigido pel\u00edculas y levanta oleadas de pol\u00e9mica all\u00e1 donde va), que ha publicado un pu\u00f1ado de libros caracterizados por un lenguaje descarnado, la dureza en el tratamiento de los temas y su cr\u00edtica dur\u00edsima de la Iglesia y los sucesivos gobiernos de Bogot\u00e1.<\/p>\n<p>En <em>\u00a1Llegaron!<\/em> se produce un importante cambio de registro. <strong>El t\u00edtulo es el grito que daban en la casa de sus abuelos cuando ve\u00edan aparecer en la \u00faltima curva del camino el veh\u00edculo<\/strong> en el que llegaba la familia, que era un microcosmos completo: una veintena larga de hijos, t\u00edas, t\u00edos y otros parientes. Vallejo recurre a una larga y desprejuiciada conversaci\u00f3n con un vecino de asiento durante un vuelo entre M\u00e9xico y Colombia para ir contando, con numerosas digresiones, la historia de esa familia tan numerosa que ni el narrador alcanza a conocer a todos sus miembros.<\/p>\n<p>El relato, enloquecido por momentos, <strong>utiliza el humor como carburante para avanzar<\/strong>. La cr\u00edtica mordaz y la s\u00e1tira llegan a todos y a todo. No se salvan la Iglesia \u2013por supuesto\u2013 ni el Papa Francisco, como tampoco se libran Octavio Paz, Jorge Luis Borges y Garc\u00eda M\u00e1rquez, Air France, Avianca y la lista completa de los presidentes colombianos, el feminismo ling\u00fc\u00edstico, la RAE, el rey Juan Carlos y hasta el mismo Dios. Desde la perspectiva del narrador a punto de entrar en la ancianidad, el relato de los a\u00f1os lejanos de la infancia y la juventud adquiere <strong>un tono dorado que siempre deviene en caricatura<\/strong> en cuanto irrumpe en la p\u00e1gina la broma mordaz o el juego de palabras de efecto disolvente. Vallejo se transforma. Sus temas habituales \u2013la homosexualidad, la violencia, la corrupci\u00f3n, la religi\u00f3n\u2013 se mantienen, pero tratados de otra manera.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernando Vallejo es un escritor de biograf\u00eda singular (renunci\u00f3 a la ciudadan\u00eda colombiana por la mexicana, pero luego trat\u00f3 de recuperarla; fue un pianista excelente; ha dirigido pel\u00edculas y levanta oleadas de pol\u00e9mica all\u00e1 donde va), que ha publicado un pu\u00f1ado de libros caracterizados por un lenguaje descarnado, la dureza en el tratamiento de los [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15830,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[487,1613],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2483"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15830"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2483"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2483\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}