{"id":2460,"date":"2015-12-14T10:00:09","date_gmt":"2015-12-14T08:00:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2460"},"modified":"2015-12-14T10:00:09","modified_gmt":"2015-12-14T08:00:09","slug":"un-libro-cada-semana-los-besos-en-el-pan-de-almudena-grandes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2015\/12\/14\/un-libro-cada-semana-los-besos-en-el-pan-de-almudena-grandes\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Los besos en el pan&#039; de Almudena Grandes"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/12\/besos1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2462\" title=\"besos\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/12\/besos1.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/12\/besos1.jpg 600w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/12\/besos1-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Los besos en el pan<\/em> toma su t\u00edtulo de una vieja costumbre que los j\u00f3venes de hoy ni siquiera conocen. Es <strong>la instrucci\u00f3n que daban las madres<\/strong> (o las abuelas) cuando a un ni\u00f1o se le ca\u00eda un trozo de pan al suelo: que le diera un beso y lo devolviera a la panera. O se lo comiera. Eran tiempos de escasez \u2013y dignidad\u2013 y no pod\u00eda tirarse un alimento as\u00ed como as\u00ed.<\/p>\n<p>Almudena Grandes ha escrito <strong>una novela coral que enlaza con una tradici\u00f3n literaria<\/strong> cuyo mejor ejemplo en la novel\u00edstica espa\u00f1ola es <em>La colmena<\/em>. En la obra de Cela, un pu\u00f1ado de personajes, perdedores todos ellos \u2013lo eran incluso quienes viv\u00edan mejor, quienes esquivaban el hambre sin demasiada dificultad\u2013, brindaban un retrato de una Espa\u00f1a triste y gris, en la que la aspiraci\u00f3n de muchos no iba m\u00e1s all\u00e1 de llegar al d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>En <em>Los besos en el pan<\/em>, Grandes re\u00fane a un amplio<strong> colectivo de personajes de un barrio<\/strong> que no se nombra \u2013aunque se sabe que es su propio barrio, en el centro de Madrid\u2013 y que est\u00e1n unidos porque <strong>todos son v\u00edctimas de la crisis: unos han perdido su empleo, otros lo ven peligrar, a casi todos les han recortado el sueldo, los peque\u00f1os empresarios tienen sus negocios al borde del cierre y los jubilados deben repartir su exigua pensi\u00f3n<\/strong> con sus hijos. La escritora madrile\u00f1a narra con compasi\u00f3n pero sin que se le vaya la mano en el dramatismo. Aqu\u00ed y all\u00e1 hay un detalle de humor, un episodio feliz que redime a algunos o que saca del agujero a otros.<\/p>\n<p>La novela est\u00e1 ambientada en un momento indeterminado de la crisis, pero todo lo que en ella se cuenta se puede ver cada d\u00eda en los peri\u00f3dicos. Solo la lucha contra la injusticia,<strong> la rebeld\u00eda de los humildes<\/strong> contra quienes les han convencido de que la culpa de sus males es suya, har\u00e1 que esos personajes recuperen su dignidad. Y con ello al menos una chispa de eso que llamamos felicidad.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los besos en el pan toma su t\u00edtulo de una vieja costumbre que los j\u00f3venes de hoy ni siquiera conocen. 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