{"id":2338,"date":"2015-06-22T10:00:50","date_gmt":"2015-06-22T08:00:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2338"},"modified":"2015-06-22T10:00:50","modified_gmt":"2015-06-22T08:00:50","slug":"un-libro-cada-semana-la-extrana-de-sandor-marai","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2015\/06\/22\/un-libro-cada-semana-la-extrana-de-sandor-marai\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;La extra\u00f1a&#039; de S\u00e1ndor M\u00e1rai"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/06\/La-extra\u00f1a.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2339\" title=\"Extran\u00cc\u0083a, La_Autores_Sobrecubierta_131x205\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/06\/La-extra\u00f1a.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"300\" \/><\/a><strong>S\u00e1ndor M\u00e1rai<\/strong> fue descubierto por los lectores en castellano hace unos quince a\u00f1os. Aunque gozaba de un gran prestigio en Hungr\u00eda hasta la Segunda Guerra Mundial, sus cr\u00edticas al comunismo le valieron el exilio y el silencio en su pa\u00eds, lo que deriv\u00f3 en un progresivo olvido. Poco despu\u00e9s de su muerte \u2013se suicid\u00f3 en su residencia de EE UU apenas unos meses antes de la ca\u00edda del Muro\u2013, comenz\u00f3 la recuperaci\u00f3n de su obra y hoy es ya uno de esos<a href=\"http:\/\/elpais.com\/diario\/2005\/11\/12\/babelia\/1131754629_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\"> autores<\/a> llamados <em>de culto<\/em>.<\/p>\n<p>Salamandra ha comenzado a reeditarlo en un formato parecido al de bolsillo (y con bellas portadas) y eso permite recuperar un pu\u00f1ado de t\u00edtulos, entre ellos <em>La extra\u00f1a<\/em>. El argumento del libro es simple: <strong>un profesor de Estudios Orientales<\/strong> en Par\u00eds, de origen jud\u00edo \u2013no se dice en ning\u00fan momento, pero su apellido, Askenasi, deja poco lugar a dudas\u2013, <strong>se instala en un hotel de Dubrovnik<\/strong>. Llega tras haber roto con la mujer por la que dej\u00f3 a su esposa, con la que llevaba veinte a\u00f1os de relaci\u00f3n sin altibajos. A trav\u00e9s de varios <em>flashbacks<\/em>, el narrador explica c\u00f3mo era la vida con su esposa, c\u00f3mo conoci\u00f3 a su amante, una profesional del mundo del espect\u00e1culo, y la ruptura con esta \u00faltima.<\/p>\n<p>La estancia de Askenasi en el hotel es <strong>la coartada para que M\u00e1rai dibuje un retrato de una decadente clase media<\/strong> europea con d\u00e9biles valores, cuya inacci\u00f3n propici\u00f3 la llegada al poder del fascismo. En el establecimiento sucede algo que el lector conocer\u00e1 solo al final del libro, pero mientras tanto el escritor h\u00fangaro abre en canal la sociedad de su tiempo y la pone ante el lector. Lo hace con <strong>un estilo lento y reflexivo, heredero de la mejor tradici\u00f3n literaria centroeuropea<\/strong>. No es dif\u00edcil encontrar en estas p\u00e1ginas ecos de <a href=\"http:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/m\/mann.htm\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Mann<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/m\/musil.htm\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Musil<\/a> e incluso \u2013m\u00e1s en lo formal que en el contenido\u2013 <a href=\"http:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/k\/kafka.htm\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Kafka<\/a>. S\u00e1ndor M\u00e1rai es ya un cl\u00e1sico.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e1ndor M\u00e1rai fue descubierto por los lectores en castellano hace unos quince a\u00f1os. Aunque gozaba de un gran prestigio en Hungr\u00eda hasta la Segunda Guerra Mundial, sus cr\u00edticas al comunismo le valieron el exilio y el silencio en su pa\u00eds, lo que deriv\u00f3 en un progresivo olvido. 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