{"id":2309,"date":"2015-05-04T10:00:51","date_gmt":"2015-05-04T08:00:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2309"},"modified":"2015-05-04T10:00:51","modified_gmt":"2015-05-04T08:00:51","slug":"un-libro-cada-semana-hasta-aqui-hemos-llegado-de-petros-markaris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2015\/05\/04\/un-libro-cada-semana-hasta-aqui-hemos-llegado-de-petros-markaris\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Hasta aqu\u00ed hemos llegado&#039; de Petros M\u00e1rkaris"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/05\/Markaris.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2310\" title=\"Markaris\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/05\/Markaris.jpg\" alt=\"\" width=\"198\" height=\"300\" \/><\/a>Cuarto libro de la serie del comisario Kostas Jaritos ambientado en la tremenda crisis que ha sumergido a Grecia en la pobreza y amenaza con no dejarla salir de ah\u00ed en d\u00e9cadas. En este caso, <strong>Jaritos debe investigar<\/strong> la muerte de un alem\u00e1n de origen griego que pretend\u00eda poner en marcha una empresa dedicada a producir energ\u00eda e\u00f3lica. Todo parece indicar que se trata de un suicidio, pero una nota firmada por un extra\u00f1o grupo que alude al conflicto civil vivido en el pa\u00eds tras la Segunda Guerra Mundial alerta sobre la posibilidad de que no sea as\u00ed. <strong>Tras esa muerte llegar\u00e1 la del due\u00f1o de una academia privada<\/strong> y luego la de un <em>conseguidor<\/em> que trabaja con la Administraci\u00f3n. Mientras, el comisario se mueve continuamente entre la comisar\u00eda y el hospital, donde <strong>est\u00e1 ingresada su hija tras haber sufrido la agresi\u00f3n de un grupo de extrema derecha<\/strong> por ejercer de abogada defensora de un grupo de inmigrantes.<\/p>\n<p>La tarea investigadora hace que Jaritos se adentre en un terreno muy delicado: el del odio a\u00fan latente entre los comunistas y la extrema derecha que se enfrentaron sesenta a\u00f1os antes y que se ha transmitido de padres a hijos. El panorama que presenta M\u00e1rkaris no puede ser m\u00e1s desolador, tal es el tama\u00f1o de las deudas pendientes y las venganzas que a\u00fan est\u00e1n esperando el momento oportuno. <strong>Y, por supuesto, est\u00e1 la crisis<\/strong>: el comisario sigue cobrando tarde y mal, no usa su coche porque no puede pagar la gasolina y su mujer hace milagros cada d\u00eda para confeccionar un men\u00fa para la familia (y los amigos que tantas veces se presentan en casa) que resulte apetecible en su modestia radical.<\/p>\n<p>Puede que dentro de unos meses el lector de esta novela haya olvidado algunos elementos de la trama, pero seguro que recordar\u00e1 muy bien la cr\u00f3nica del drama cotidiano que sufre Grecia.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuarto libro de la serie del comisario Kostas Jaritos ambientado en la tremenda crisis que ha sumergido a Grecia en la pobreza y amenaza con no dejarla salir de ah\u00ed en d\u00e9cadas. En este caso, Jaritos debe investigar la muerte de un alem\u00e1n de origen griego que pretend\u00eda poner en marcha una empresa dedicada a [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[571,1062,2231,2572],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2309"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2309"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2309\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}