{"id":2300,"date":"2015-04-23T20:31:07","date_gmt":"2015-04-23T18:31:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2300"},"modified":"2015-04-23T20:31:07","modified_gmt":"2015-04-23T18:31:07","slug":"un-libro-cada-semana-edicion-especial-23-de-abril-tambien-esto-pasara-de-milena-busquets","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2015\/04\/23\/un-libro-cada-semana-edicion-especial-23-de-abril-tambien-esto-pasara-de-milena-busquets\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana (edici\u00f3n especial 23 de abril): &#039;Tambi\u00e9n esto pasar\u00e1&#039; de Milena Busquets"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/todo-esto-pasara.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2301\" title=\"Maquetaci\u00c3\u00b3n 1\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/todo-esto-pasara.jpg\" alt=\"\" width=\"190\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/todo-esto-pasara.jpg 828w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/todo-esto-pasara-768x1207.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 190px) 100vw, 190px\" \/><\/a>Tambi\u00e9n esto pasar\u00e1<\/em> es el segundo libro de Milena Busquets y fue <strong>un \u00e9xito antes incluso de publicarse<\/strong> porque sus derechos se vendieron a varias editoriales extranjeras a partir del manuscrito. Algo sorprendente si se piensa que el primer libro de esta autora catalana, hija de la editora Esther Tusquets, pas\u00f3 sin pena ni gloria. Pero, por otro lado, l\u00f3gico una vez que se ha le\u00eddo la novela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La protagonista, Blanca, acude al funeral de su madre, una mujer inteligente, culta, exitosa y libre que no es dif\u00edcil de identificar con la propia madre de la autora. En el cementerio comienza una indagaci\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre la narradora y la difunta, que se convierte en un autoexamen de la propia vida, de los amores, los hijos, los sue\u00f1os y los fracasos. En las pocas semanas del verano posterior a la muerte de la madre, <strong>Blanca se reencuentra con amigas, exmaridos, amantes y examantes, halla a hombres a quienes desea y encuentra en el sexo<\/strong> y en la elegancia de una vida ligera y libre<strong> el \u00fanico ant\u00eddoto contra la muerte<\/strong>, el \u00fanico camino para conseguir victorias parciales antes de la inevitable derrota final.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Milena Busquets <strong>narra de una manera directa, frivoliza pero sin que suene a banalidad<\/strong>; se burla a veces de su propia situaci\u00f3n, justo en ese punto en que la juventud empieza a ser un asunto del pasado pero la vejez a\u00fan no se ve cerca; <strong>habla del amor filial y de la pasi\u00f3n del sexo<\/strong>. Es la suya <strong>una novela en la que no sobra ni una palabra<\/strong>, tan estilizada le ha salido. Un relato hecho por una <em>ni\u00f1a pija<\/em> que no ha pisado jam\u00e1s un hospital p\u00fablico, como le dice una vez uno de los personajes secundarios, que contiene m\u00e1s verdad que muchos textos con pretensi\u00f3n de profundidad y trascendencia. Una delicia.<\/p>\n<p><em>\u00a0(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tambi\u00e9n esto pasar\u00e1 es el segundo libro de Milena Busquets y fue un \u00e9xito antes incluso de publicarse porque sus derechos se vendieron a varias editoriales extranjeras a partir del manuscrito. Algo sorprendente si se piensa que el primer libro de esta autora catalana, hija de la editora Esther Tusquets, pas\u00f3 sin pena ni gloria. [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[822,1623],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2300"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2300"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2300\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}