{"id":2293,"date":"2015-04-22T19:49:37","date_gmt":"2015-04-22T17:49:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2293"},"modified":"2015-04-22T19:49:37","modified_gmt":"2015-04-22T17:49:37","slug":"un-libro-cada-semana-edicion-especial-23-de-abril-un-filo-de-luz-de-andrea-camilleri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2015\/04\/22\/un-libro-cada-semana-edicion-especial-23-de-abril-un-filo-de-luz-de-andrea-camilleri\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana (edici\u00f3n especial 23 de abril): &#039;Un filo de luz&#039; de Andrea Camilleri"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/un_filo_de_luz.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2294\" title=\"Un filo de luz_300_CMYK\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/un_filo_de_luz.jpg\" alt=\"\" width=\"186\" height=\"300\" \/><\/a>Andrea Camilleri no descansa. Tiene 88 a\u00f1os, su vista flaquea, pero no deja de escribir. <em>Un filo de luz<\/em> fue publicada en italiano hace algo m\u00e1s de dos a\u00f1os y en ella nada parece delatar la edad de su autor, ni hay el menor signo de debilidad creativa.<\/p>\n<p>El <strong>comisario Montalbano se enfrenta aqu\u00ed a tres casos<\/strong>: por un lado, una joven, casada con el due\u00f1o de unos supermercados \u2013mucho mayor que ella\u2013 sufre un asalto en lo que parece un delito que mezcla <strong>el robo con la agresi\u00f3n sexual<\/strong>; por otro, dos tunecinos exiliados y que trabajan en una finca desaparecen y <strong>todo apunta a un grupo terrorista<\/strong>; y por \u00faltimo, las ramificaciones de <strong>una red de delincuencia internacional<\/strong> a gran escala llegan hasta Vig\u00e0ta. Mientras todo esto sucede, una mujer muy atractiva, due\u00f1a de una galer\u00eda de arte que acaba de abrir, <strong>se enamora del comisario<\/strong> y pone en tela de juicio la compleja y dolorosa relaci\u00f3n que mantiene, ahora en la distancia, con Livia.<\/p>\n<p>Todos <strong>los elementos de las novelas de Camilleri<\/strong> est\u00e1n presentes: el colaborador que tiende a confundirlo todo, el ayudante eficaz y tan listo que con frecuencia resulta odioso, la asistenta que le deja comida en la nevera \u2013se podr\u00edan hacer unos cuantos men\u00fas con los platos que aparecen en esta entrega\u2013 y el escenario habitual, con sus trator\u00edas, el puerto y otros lugares que reconocer\u00e1n los lectores de la serie.<\/p>\n<p>Lo que distingue a Montalbano de otros investigadores es el ambiente mediterr\u00e1neo en el que suceden las cosas y, sobre todo, una humanidad dubitativa. Montalbano sufre porque sabe que terminar\u00e1 haciendo da\u00f1o a personas inocentes. Esa es su grandeza y al tiempo su debilidad.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andrea Camilleri no descansa. Tiene 88 a\u00f1os, su vista flaquea, pero no deja de escribir. Un filo de luz fue publicada en italiano hace algo m\u00e1s de dos a\u00f1os y en ella nada parece delatar la edad de su autor, ni hay el menor signo de debilidad creativa. El comisario Montalbano se enfrenta aqu\u00ed a [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[649],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2293"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2293"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2293\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2293"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2293"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2293"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}